Se reencuentra en Miami una pareja de cubanos, después de haber estado detenidos en Lousiana (Imagen, captura de pantalla Univisión 23)

Dos migrantes cubanos se reencuentran en el sur de la Florida, tras vivir una pesadilla en un centro de detención en Lousiana, donde mantenían en secreto su relación amorosa, reportó Univisión 23.


Desde octubre estaban detenidos ambos en un centro de ICE en Lousiana, donde mantienen a los migrantes durante meses, o incluso por más de un año.

La pareja dijo que aunque fue corto el tiempo que estuvieron allí detenidos, salir en libertad es gracias a un milagro.

Yoan Álvarez de 27 años salió en libertad el pasado miércoles, pero Jorge su pareja se quedó detenido, pese a que ellos se habían prometido no saldría uno sin el otro.

«¿Cuándo has visto a un detenido o a un preso que no quiere salir de la prisión? Yo. La gente me decían que por qué, yo respondía no, no quiero salir. Mis amigos me decían pero sale, tú vas adelante y Jorge va atrás», contó Álvarez.


Las cosas no ocurrieron como las habían pensado, pero el reencuentro inesperado se dio este viernes en Miami, donde ya no fue necesario que ocultaran sus sentimientos.

«Es bien difícil porque no es permitido, incluso cuando dije que era mi pareja, que quería lo movieran para mi cubículo, me dijeron que no, que la ley no lo permite», explicó Jorge Pérez de 37 años, sobre los motivos que los condujeron a reprimir las muestras de cariños en frente a los oficiales de ICE.

«Nos veíamos todos los días a una hora», contó Yoan, «si había mucho frío o lluvia no nos sacaban», explicó haciendo alusión a cuando les daban permiso para salir al patio a los reos.

A través de un cristal de cinco centímetros se podían ver en ocasiones, Yoan y Jorge entraron a EEUU por la frontera sur, ambos venían en búsqueda de asilo político y en dos meses lograron salir de River Correctional Center, con una fianza para tramitar su caso en libertad.

«Es el estado más complejo, más difícil porque las fianzas son extremadamente altas, los agentes de ICE no dan los parol, o sea prácticamente no se mueven ningún tipo de migrante de ahí», reveló Pérez.

La pareja se siente más que agradecida con la oportunidad que les ha dado este país de poder estar juntos, y de iniciar lejos de la Isla una nueva etapa en sus vidas, sin represión ni prejuicios.