Se pudren más de 12.000 libras de mango en Camagüey, por abandono del gobierno/Imagen tomada de Adelante

Vergonzoso, el régimen deja podrir 12.800 libras de fruta en Camagüey, mientras el hambre y la miseria se ceba con la población cubana. Según un reporte detallado del periódico oficialista Adelante, el suceso ocurrió esta vez en las fincas 12 y 17 de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC) «1ro. de Enero», de esa provincia.

La orden que recibieron los campesinos fue «saquen el mango que se está pudriendo, mídanlo en cajas y tírenle fotos para cuando Acopio pueda venir esté la evidencia».


«Nosotros hubiéramos llenado el carretón de caballo o el de los bueyes para salir a venderlo aunque fuera en los repartos cercanos, pero no tenemos la autorización de la UBPC», reveló uno de los campesinos angustiado porque solo pudo salvar 35 de 165 cajas de mango.

«Desistí de tumbar. Para tenerlo aquí apilado y ver como se pudren, los dejo en el mangal. Duele ver cómo se pierde la comida y que uno no pueda ni regalarla», indicó.

Diez días después de que la cooperativa iniciara la petición, el pasado lunes 7 de junio Acopio recogió la mercancía, pero ya los mangos se habían echado a perder en su mayoría.

Por su parte, Elio Veny Martínez González, presidente de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC), justificó la pérdida, argumentando que son «mangos de Clase», lo que no favorece que se mueva con rapidez en los mercados.


A su juicio «la maduración adelantada» de los mangos fue otro problema, porque coincidió con la rotura de la fábrica de conservas El Mambí.

«Lo vimos con Acopio y el Gobierno del territorio pero no hubo solución. Este producto está muy caro en los establecimientos y por esa razón sale lento», ratificó el funcionario.

Sin embargo, esto es un problema recurrente en la Isla, miles de kilogramos de mango se echaron a perder en junio de 2020 en los campos cubanos a la espera de un transporte.

Lo mismo sucede con otras frutas tropicales que se dejan podrir sin ningún atisbo de remordimiento, mientras los cubanos amanecen y duermen haciendo colas para poder conseguir cualquier alimento.

También el pasado año dejaron se perdieran alrededor de 26.000 libras de carne de cerdo en un frigorífico en Ciego de Ávila.