La administración militar que se posesionó oficialmente de Habaguanex S.A. y de otras entidades que pertenecían a la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana (OHCH), piensa resolver necesidades financieras en función de destruir obras sociales del Consejo Popular del municipio Habana Vieja.

El propósito es inaugurar 725 nuevas habitaciones y, la operación se basa en identificar inmuebles y parcelas, cambiando el uso que tienen y transformarlo todo en hoteles.

“Ahora, las obras sociales más notables corren el riesgo de entrar en proceso de agonía hasta desaparecer. Los militares estuvieron esperando el momento preciso para comerse a Habaguanex, y la enfermedad de Leal les facilitó la entrada”, afirma, una funcionaria de la Oficina del Historiador.

“¿Qué obra social diseñada especialmente para los cubanos existe en Varadero o en cualquiera de los polos turísticos donde está la mano de Gaviota? Ninguna, solo hay hospitales para extranjeros. Esta ‘Estrategia de desarrollo’ que nos han repartido, en un plegable muy bien ilustrado, pretende, únicamente, convertir la Habana Vieja en un Varadero de asfalto. Entiendo que hagan hoteles; pero ¿qué pasará con la política que por años defendimos de ‘Restaurar edificios sin olvidar el alma de sus habitantes?’”, asevera, esta, casi “veterana” del equipo de Eusebio Leal.