Rubio endurece la presión sobre Cuba con sanciones contra la familia Castro, la banca, el petróleo y la minería

Marco Rubio y Raúl Castro. Imagen creada con IA. Foto: Chat GPT

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, respaldó este jueves una nueva ronda de sanciones contra estructuras económicas del régimen cubano, una ofensiva que alcanza directamente a Fidel Ernesto Castro Calis, nieto de Raúl Castro, y a cinco entidades estatales relacionadas con la banca, el petróleo y la minería.

En un mensaje difundido en sus redes sociales, Rubio acusó a la cúpula gobernante de apropiarse de los recursos del país mientras la población enfrenta hambre, apagones y una profunda crisis económica. El funcionario afirmó que Washington busca desarticular los mecanismos financieros y comerciales empleados por el régimen para obtener ingresos y sostener su aparato de poder.


“El presidente Trump y yo somos inquebrantables en nuestro compromiso de que Cuba será libre”, declaró Rubio.

La decisión fue formalizada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro, conocida como OFAC, que incorporó a los nuevos sancionados en su Lista de Nacionales Especialmente Designados y Personas Bloqueadas.

Fidel Ernesto Castro Calis entra en la lista de sancionados

Fidel Ernesto Castro Calis, nacido en 1995, fue identificado por OFAC como una persona vinculada con Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro y antiguo responsable de estructuras de inteligencia y seguridad del régimen cubano.

El Departamento de Estado presentó a Fidel Ernesto como otro integrante adulto de la familia Castro beneficiado por el sistema político y económico establecido en la isla. Su inclusión amplía la presión ejercida por Washington sobre el círculo familiar del exgobernante cubano.

La Orden Ejecutiva 14404 permite sancionar a familiares adultos de personas previamente designadas, así como a funcionarios, empresas, organismos estatales y colaboradores relacionados con el aparato de seguridad, la corrupción, las violaciones graves de derechos humanos o determinados sectores de la economía cubana.


Esta normativa fue firmada por Donald Trump el 1 de mayo de 2026 y amplió considerablemente las facultades del Gobierno estadounidense para actuar contra personas y entidades relacionadas con La Habana. La orden incluye específicamente a los sectores energético, financiero, minero, metalúrgico, militar y de seguridad.

Las cinco entidades estatales afectadas

La nueva ronda de sanciones alcanza al Banco Exterior de Cuba, institución financiera estatal con sede en La Habana. Su inclusión en la lista de OFAC podría aumentar los obstáculos para realizar operaciones internacionales en las que intervengan bancos, empresas o activos bajo jurisdicción estadounidense.

También fue sancionada Comercial CUPET S.A., una empresa estatal dedicada a la comercialización mayorista de combustibles líquidos, sólidos y gaseosos. Esta designación profundiza la presión estadounidense sobre la infraestructura petrolera cubana.

La lista incluye además a la Empresa Importadora de Abastecimiento para el Petróleo, conocida como Abapet y vinculada a la Unión Cuba Petróleo. Esta compañía se ocupa de la importación y distribución de maquinaria, equipos y suministros necesarios para las operaciones del sector energético.

En el área minera fueron designadas la Empresa de Servicios Comandante René Ramos Latour, conocida como Nicarotec, y la Empresa Importadora y Abastecedora del Níquel, identificada como Cexni. Ambas operan en Holguín, una provincia decisiva para la industria cubana del níquel.

Con estas medidas, Washington concentra su presión sobre tres fuentes consideradas esenciales para el funcionamiento económico del régimen: el acceso al sistema financiero internacional, la actividad petrolera y la explotación de recursos minerales.

Qué implican realmente las sanciones

La incorporación a la lista de OFAC significa que los bienes e intereses en propiedades de los sancionados que se encuentren en Estados Unidos o bajo posesión o control de personas estadounidenses deben quedar bloqueados.

El bloqueo no equivale automáticamente a una confiscación. Los activos permanecen congelados y no pueden transferirse, retirarse o utilizarse sin una autorización de OFAC. Asimismo, los ciudadanos, residentes permanentes, empresas e instituciones estadounidenses tienen generalmente prohibido realizar transacciones con las personas o entidades designadas.

Estas restricciones también pueden afectar a compañías extranjeras cuando sus operaciones pasan por bancos estadounidenses, utilizan el sistema financiero de Estados Unidos o provocan que una persona estadounidense incumpla las sanciones.

OFAC explica que los activos bloqueados deben ser reportados y que las empresas controladas en un 50% o más por una o varias personas sancionadas también pueden quedar sujetas a restricciones, aunque no aparezcan mencionadas individualmente.

Washington intenta cerrar los canales financieros del régimen

La selección de las entidades muestra que la Administración Trump intenta limitar simultáneamente la capacidad de financiamiento, importación y exportación de estructuras estatales cubanas.

El Banco Exterior de Cuba desempeña un papel especialmente sensible por su conexión con operaciones internacionales. Comercial CUPET y Abapet forman parte de la cadena necesaria para adquirir y distribuir combustibles y equipos petroleros, mientras Nicarotec y Cexni están relacionadas con una industria minera que históricamente ha generado divisas para el Estado.

El Gobierno estadounidense sostiene que esos recursos no se destinan prioritariamente a mejorar la vida de los cubanos, sino a mantener el aparato represivo y los privilegios de la élite gobernante. La Habana, por su parte, ha rechazado anteriores paquetes de sanciones y los ha responsabilizado de agravar la escasez y las dificultades económicas que enfrenta la población.

Las nuevas medidas llegan en medio de apagones prolongados, problemas de transporte, falta de combustible, deterioro de los servicios públicos y una fuerte caída de la actividad económica en la isla.

OFAC modifica una licencia para misiones diplomáticas

Junto con las nuevas designaciones, OFAC emitió la Licencia General 4A para Cuba. Esta autorización permite determinadas transacciones vinculadas con misiones diplomáticas y consulares de terceros países dentro de la isla.

La licencia funciona como una excepción específica dentro del sistema de sanciones y busca evitar que las restricciones interfieran con determinadas operaciones oficiales de embajadas y consulados extranjeros. No representa un levantamiento general de las medidas contra las entidades incorporadas a la lista.

Una ofensiva que alcanza al círculo familiar de Raúl Castro

La inclusión de Fidel Ernesto Castro Calis profundiza la estrategia estadounidense de sancionar no solo a instituciones estatales, sino también a integrantes de las familias que han ocupado posiciones centrales dentro del poder cubano.

En junio, Washington ya había designado a Alejandro Castro Espín y a otros familiares. La nueva decisión completa otro eslabón de esa cadena y envía una advertencia a compañías y entidades financieras internacionales que pudieran mantener relaciones con personas conectadas con la estructura política de La Habana.

La medida no produce por sí sola un cambio inmediato dentro de Cuba, pero puede dificultar el acceso de los sancionados al sistema financiero internacional, aumentar el riesgo para sus socios comerciales y cerrar posibles rutas utilizadas para mover recursos fuera de la isla.

Rubio presentó las designaciones como parte de una política sostenida para debilitar los mecanismos económicos del régimen y respaldar una transición democrática. Con el Banco Exterior, empresas petroleras y compañías mineras ahora bajo restricciones, la Administración Trump vuelve a colocar a Cuba entre sus principales objetivos de presión en el continente.


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