
Para muchos esto era algo esperado, es claro que el gobierno de Cuba no quiere liberar a Alan Gross y que lo va a utilizar para forzar la liberación de los espías cubanos presos en Estados Unidos. Esto ha ocurrido un día después que Obama hablara del caso y dijera que sin importar lo que pase con el caso de Alan Gross su política de flexibilización con Cuba se mantendría.




