Residentes de Ciego de Ávila creen que no hay transparencia en la información oficial/Imagen de archivo

Ciego de Ávila tiene la tasa de incidencia de Covid-19 más alta de todo el país, por cada 100 mil habitantes, la población de esa provincia está atemorizada pues temen que el rebrote sea peor de lo anunciado, informa Martí Noticias.


Según los avileños, hay mucha presencia policial en las calles, y a diario sube la cifra de residentes en el territorio que son llevados a centros de aislamiento, los mismos no cuentan con las mejores condiciones, lo que aumenta el malestar de la población debido a la pandemia, al desabastecimiento de alimentos, productos de aseo, y medicinas.

Tras dar negativo en la prueba PCR, Roberto Valdivia retornó este jueves a su casa, el hombre estuvo en un centro de aislamiento en Ceballos Ocho, en una secundaria básica en el campo (ESBEC), que ahora funge como albergue para sospechosos de coronavirus.

«El municipio está en cuarentena total, no se puede salir de las casas, y no hay casi nada de comer», explica Valdivia, quien fue internado el viernes pasado en el centro de aislamiento.

«Eso está abarrotado, era un preuniversitario y han convertido todas las plantas en apartamentos y hay allí 400 o 500 internados, y son malas las condiciones, donde tú estás no puedes salir, estás junto a varias personas en el mismo cuarto, te llevan el alimento que vas a consumir y te bañas dentro de la misma habitación», indicó el avileño sobre el centro de aislamiento en el que estuvo.


El albergue de Ceballos es para personas asintomáticas, los pacientes con síntomas se encuentran aislados en otros lugares.

De acuerdo a Valdivia, el problema es que «cada día abren más centros, el problema de la Covid-19 en Ciego, es una situación muy compleja, fuera de control en estos momentos».

Por su parte, José Carlos Fernández, que reside en la zona norte de la capital provincial, dijo que «el descontento aumenta por día y también la confusión, el desorden por parte del gobierno local, los medios informativos dicen que está garantizado el suministro de alimentos y medicamentos para las personas de la tercera edad por medio de mensajeros, y eso es falso».

«Ayer fui al barrio El barbero en la zona norte, donde hacía 10 días habían evacuado una muchacha contagiada que se llama Jacqueline, y ayer fue que se presentaron a recoger a las personas que fueron sus contactos, luego del reclamo por varios días que hicieron los vecinos, mandaron un ómnibus sin ningún tipo de medio de prevención a recoger a esas 11 personas», añadió.

Fernández dice que las autoridades no dejan salir a las personas, pero tampoco garantizan el abastecimiento de comida.

En el reparto Corea de la provincia, el padre de un pequeño salió a la calle gritando consignas contra el Gobierno, junto a su esposa embarazada, por la crisis con los alimentos, los vecinos lo defendieron, y la policía no pudo arrestarlo.

Oscar Cervantes, quien vive en la zona sur y fue testigo del suceso, detalló: «se lo querían llevar preso y sus vecinos salieron y se aglomeraron junto al muchacho y entonces, parece que las autoridades quisieron evitar un conflicto mayor, y todo eso quedó allí».

Para Dairis González Ravelo, residente en el municipio Morón, el Gobierno no está siendo transparente con la información.

«Calles cerradas que no te dejan pasar, muchos policías en cada esquina, nosotros mismos nos estamos dando cuenta que está mal esto, porque se llevan muchas personas en guaguas, en el mismo reparto Micro, en el edificio 13 y el 6, también en el reparto Loma Ciega», expresó González Ravelo.

Dairis afirmó que no corresponde la cantidad de casos confirmados con el alto porcentaje de residentes que están siendo internados bajo sospecha del virus.