Este viernes los participantes del encuentro latinoamericano “Think Tanks 2018”, que se lleva a cabo en Montevideo, Uruguay, rubricaron una declaración en repudio a la decisión del régimen de La Habana, que impidió la salida del país a la activista Dalila Rodríguez para participar en dicho evento.


El director de Programas del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (Cadal), Hernán Alberro explicó a Efe: “pedimos a los gobiernos de las personas que firmaron que reclamen a las autoridades de Cuba y que tomen una posición más dura sobre el Gobierno de ese país en relación a los activistas sociales y cívicos”.

A la activista cubana le impidieron salir de la Isla el domingo pasado, cuando se disponía a viajar con destino a Buenos Aires para luego seguir hacia Montevideo, detalló Alberro.

“Con todos los papeles en regla, sus pasaportes y todos los documentos de viaje, fue impedida de salir para que no pueda dar a conocer, precisamente, la situación que se vive en su país”, añadió.

La cubana iba a participar en los paneles “Nuevas caras y nuevas ideas: el futuro de los Think Tanks y el asesoramiento de políticas en América Latina”, y “Los Think Tanks y medios de prensa”, puntualiza CubaNet.


La decisión de las autoridades cubanas viola el artículo 13 inciso 2 de la Declaración Universal de Derechos Humanos, que reconoce que “toda persona tiene derecho a salir de cualquier país, incluso del propio, y a regresar a su país”.

El texto añade que el único país de América Latina, y uno de los pocos del orbe que impide de manera arbitraria la salida del país a personas que no están acusadas de ningún delito y tienen sus documentos en regla, es Cuba.

En “Think Tanks 2018”, participan personas de Argentina, Chile, Estados Unidos, Costa Rica, El Salvador, España, Haití, Honduras, Perú, Uruguay, Venezuela y República Dominicana.

Dalila Rodríguez es graduada de Filología, y el pasado año fue expulsada de la Universidad Central Martha Abreu de Las Villas, donde ejercía como profesora.

Las autoridades justificaron la expulsión de Rodríguez, diciendo que era una “mala influencia” para los estudiantes, a pesar de que su “único vínculo con grupos defensores de derechos humanos en Cuba” es mediante su padre, Leonardo Rodríguez, quien defiende los derechos religiosos en la Isla, y está afiliado a una organización.

(Con información de CubaNet)