Se reanudaron este viernes las descargas controladas del lago Okeechobee a ríos y estuarios de Florida, con ello el Cuerpo de Ingenieros del Ejército (USACE) busca evitar su desbordamiento, a pesar de las opiniones contrarias por la floración de algas tóxicas que propicia su agua contaminada, de acuerdo a El Nuevo Herald.


El Distrito de Jacksonville de USACE, en el norte de Florida, dio a conocer que a partir de este viernes están programados catorce días continuos de desagüe de unos 3.000 pies cúbicos por segundo.

El séptimo lago más grande del país, es el Okeechobee, sus aguas ayudan a la floración del alga o cianobacteria, capaz de envenenar la fauna terrestre y marina, y ocasionar trastornos al ser humano.

Luego de las descargas el agua contaminada con nutrientes de los cultivos ubicados al norte del lago, propician la aparición del alga azul verdosa, fluyendo hacia el este por el río y estuario de St. Lucie y hacia el oeste por el Caloosahatchee.

El presidente de la Fundación Everglades, Eric Eikenberg cuestionó en la red social Twitter que las descargas sean la única opción que maneja el gobierno estatal y federal.


Eikenberg cree que se debe de almacenar agua del lago en su parte sur, como un estuario, lo que devolvería el flujo natural de agua dulce del lago hacia el sur del estado, que se ha visto interrumpido por obras de infraestructura y el crecimiento poblacional de los últimos tiempos, detalla el Herald.

Hace pocos días, el gobernador del Estado del Sol, Rick Scott decretó la “emergencia” en siete condados por las algas tóxicas.

Esta alga en altos niveles, puede producir toxinas, que afectarían el tracto gastrointestinal, el hígado, la piel y el sistema nervioso, alerta el Departamento de Salud de Florida.

Estas descargas contaminantes del Okeechobee se transportan por los canales del dique, ríos y estuarios hasta llegar a varios condados del centro del Estado, y desembocar en playas de ambas costas, apuntó el diario miamense.

(Con información de El Nuevo Herald)