Raúl Castro

En el Informe del 8vo. Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), presentado por Raúl Castro, antes de abandonar el cargo de Primer Secretario del Comité Central, calificó de «egoístas» a los cubanos que quieren ejercer su profesión de manera privada.

Castro II hizo referencia a que «recientemente fue ampliado, de manera significativa, el alcance de las actividades laborales que pueden ejercerse por cuenta propia, al pasarse de 127 actividades permitidas a más de 2 000».


Según el octogenario militar, la decisión generó «entusiasmo por la opinión pública nacional y extranjera», sin embargo, «como era de esperar» fue «cuestionada a los pocos días y calificada de insuficiente por quienes sueñan con la restauración capitalista en el país y la privatización masiva de la propiedad del pueblo sobre los principales medios de producción».

«Sin siquiera haber implementado esta importante decisión, se ha demandado el ejercicio privado de algunas profesiones mientras a las demás no se les permite. Parecería que el egoísmo, la codicia y el afán de mayores ingresos provocan en algunos el aliento para desear que se inicie un proceso de privatización que barrería los cimientos y las esencias de la sociedad socialista construida a lo largo de más de seis décadas», prosiguió.

A su juicio, ese camino conduciría a desmontar en un corto lapso de tiempo «los sistemas nacionales de educación y de salud pública, ambos gratuitos y de acceso universal para todos los cubanos».

Un sistema de salud pública colapsado cabe mencionar, que genera constantemente malestar entre los nacionales, a causa de sus deficiencias.


«No puede olvidarse jamás que la propiedad de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción constituye la base del poder real de los trabajadores», destacó, cuando en realidad todo en Cuba le pertenece al clan Castro.