Cola en la Plaza Carlos III, La Habana (Imagen de archivo)

Largas colas se reportan a lo largo y ancho de Cuba, en esta ocasión por la escasez de artículos de primera necesidad, como jabón y detergente, en un contexto de desabastecimiento y crisis multifacética que ha mantenido en vilo a los cubanos desde finales de 2018, ante el descalabro económico-político y social que experimenta Venezuela, informa Diario de Cuba.


Colas desde la madrugada registran en establecimientos de La Habana para conseguir los productos de higiene.

Mirta Oquendo, residente en Centro Habana, quien hacía fila en el Ten Cent de Monte, explicó «desde las 4:00 de la madrugada mi esposo y yo estamos en la cola. Ni bañarnos podremos dentro de poco».

La administración del Ten Cent de Monte reguló la venta de dos jabones de tocador, dos de lavar y un frasco de detergente líquido por persona, esta semana.

«Es lo que está orientado por el Ministerio de Comercio para que todos puedan llevar», respondió el administrador de la tienda, ante las protestas de quienes esperaban en la cola.


También advirtió que de sorprender a un trabajador despachando más de lo establecido, sería expulsado de la entidad.

«La prioridad para el Gobierno es la distribución de alimentos», detalló Betsy Díaz Velázquez, ministra de Comercio Interior al diario oficial Granma.

Según la funcionaria, es «por esa razón» que a veces escasea el jabón de tocador o detergente.

«Las largas filas y el desabastecimiento, evidencian que la economía cubana no solo adolece de falta de combustible, sino que su crisis es más profunda de lo que admite el Gobierno», opina el jubilado Yoel Vizquerra.

«Recordemos a inicio de este año la escasez de pollo, harina, aceite; cómo se duplicaron los precios de la carne de cerdo, pero también del cemento y otros poductos», añadió.

El viernes el periodista independiente Henry Constantin Ferreiro, director de La Hora de Cuba, reportaba una «enorme cola de personas al sol, esta vez para comprar solo dos jabones por cada una, en la céntrica calle República de Camagüey».  

De acuerdo a Constantin Ferreiro, el régimen continúa «racionando todo, menos las consignas, las prohibiciones y los policías».