Preso un cubano menor de edad con hipertrofia en el corazón e hipertenso tras manifestarse el 11J/Imagen tomada de redes sociales

Encarcelado este mes otro adolescente cubano menor de edad, que supuestamente participó en las protestas del pasado 11 de julio, cuando precisamente Jonathan Torres Farrat cumplió sus 17 años. Ese día el joven celebraba su fiesta de cumpleaños con la familia, pero su padrastro decidió salir a buscar algunas bebidas, su madre al enterarse de la manifestación se preocupó y quiso salir a buscarlo, pero el chico le dijo que se quedara en casa, y fue a la calle en su lugar, dio a conocer CubaNet.

Su madre, Bárbara Farrat, cuenta que el niño se encontró con su padrastro en la calle Serafín, en la Calzada de Diez de Octubre, el hombre se refugiaba de las piedras y los balazos de la policía castrista en un portal, esperaron a que las cosas se calmaran un poco y luego retornaron a su vivienda.


Un mes y dos días después de las masivas protestas en todo el país, la policía llegó al edificio donde vive Jonathan y su familia buscándolo. El muchacho regresaba de vender pan, ya que se gana la vida como vendedor ambulante porque muy pronto será padre.

A la madre de Torres Farrat le mostraron un vídeo en el que aparecía, donde se veía al joven defendiéndose con una piedra, tras recibir la violenta respuesta de la policía contra las pocas personas que habían salido a manifestarse, contó Bárbara.

El joven está siendo acusado de «desorden público», «desacato a la autoridad» y «atentado».

La madre denuncia que Jonathan está siendo sometido a mucho estrés en la cárcel, y recuerda que el adolescente padece de hipertensión arterial, y no tiene tratamiento.


El joven de apenas 17 años también es asmático, y padece de una hipertrofia en el lado izquierdo del corazón, problema confirmado por médicos del Hospital William Soler a inicios de 2021.

Desde febrero la madre no puede acceder a los medicamentos que su hijo necesita, porque no hay en la farmacia, ella tiene guardados unos pocos enalapril y le daba una dosis baja mientras estaba en la casa, pero en prisión el muchacho no recibe atención médica, y no permiten la entrada de los fármacos, pese a que su mamá ha mostrado el certificado que avala que su hijo está enfermo.

La madre ha tratado de contratar a un abogado, pero tienen miedo a representar al joven, por la terrible represión que se vive en el país comunista.