Iván Duque, presidente colombiano, pidió explicaciones al Gobierno cubano por ocultar en la Isla, a Nicolás Rodríguez, conocido como Gabino, jefe máximo del grupo terrorista ELN, buscado por la Interpol, informa CubaNet citando al diario bogotano El Tiempo.

El «gobierno cubano tendrá que informar por qué está permitiendo en su territorio a personas con circular roja» de la policía internacional (Interpol)», exigió Duque en entrevista con el periódico local.

De acuerdo al mandatario, el líder del Ejército de Liberación Nacional (ELN), la última guerrilla activa reconocida en Colombia salió de Venezuela a Cuba, donde se supone esté recibiendo tratamiento médico.

«Y la otra cosa que vale la pena que aclaren es cómo llegaron esas personas a Cuba. Claramente nadando no fue.
Entonces tienen que decir de dónde salieron los aviones. Y qué aviones fueron», añadió el presidente de Colombia.


Duque cuestionó que Gabino se encuentre en la Isla, a pesar de que no tiene estatus de negociador de paz, y subrayó que no tiene la «menor duda» de que el jefe del grupo terrorista estuvo antes en Caracas, de donde habría viajado a La Habana.

El Ejército de Liberación Nacional estuvo en negociaciones de paz con el gobierno de Juan Manuel Santos, predecesor de Iván Duque; ahora el ELN espera que el nuevo presidente de Colombia decida retomar las conversaciones que persiguen cerrar el dilatado conflicto de guerrillas en ese país.

Pero el actual Jefe de Estado ha supeditado la reanudación de las negociaciones de paz hasta que el grupo terrorsista libere a los secuestrados, según las autoridades al menos diez personas, y paralice sus «actividades criminales».

Tras medio siglo de levantamiento armado, el régimen de la Isla fue garante y anfitrión de las negociaciones que terminaron con el desarme y transformación en partido del grupo terrorista FARC.

El gobernante colombiano aprovechó sus cuestionamientos al régimen cubano para críticar nuevamente al «dictador» Nicolás Maduro.

Y aseguró no continuará teniendo vínculos diplomáticos con un gobierno que viola la resolución de la ONU, «alojando terroristas en su territorio», en alusión a Venezuela.

Colombia congeló las relaciones diplomáticas con Caracas, desde mediados del pasado año, y sólo mantiene un trato consular y de negocios, al tiempo que lidia con la ola migratoria generada por la aguda crisis económica en el país vecino.