Foto de archivo. Foto de Omar Martínez / Cuartoscuro

Migrantes centroamericanos de la caravana han ido encontrando formas de cruzar el muro fronterizo en varios puntos del país para pisar suelo estadounidense y solicitar asilo, compatió Telemundo51.


Tal fue el caso del hondureño Joel Méndez, quien le paso su hijo de 8 meses a su compañera, Yesenia Martínez, quien se había arrastrado por un hueco en el suelo bajo el muro, aflojado por las lluvias, comentó el medio.

Con esperanzas de una mejor vida, unos pasan por arriba como un grupo de jovenes en San Ysidro California, mientras otros han encontrado el modo de pasarse por debajo de los muros, abriendo huecos cuando la lluvia suaviza los terrenos.

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Todos buscan lo mismo: evitar la larga espera oficial de sus casos de asilo del lado mexicano. Con lo cual prefieren arriesgarse a hacer el cruce y entregarse a los agentes fronterizos estadounidenses.

La semana pasada, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza dijo que el sector de San Diego había experimentado “un aumento ligero” en el número de familias que ingresaban ilegalmente a Estados Unidos con el objetivo de pedir asilo, según el diario hispano.


Miles de migrantes están viviendo en Tijuana en campamentos improvisados. Muchos de ellos se han incorporado a la vida laboral luego de haber solicitado permisos de trabajos. Pero la voz se ha regado de que los guardias mexicanos no les detienen si intentan pasar y en ocasiones 
en parejas o tríos -a veces una decena- llegan al muro fronterizo y pasan como pueden.

El gobierno estadounidense procesa unas 100 solicitudes de asilo diariamente en el cruce de San Ysidro, el más atareado de la frontera.