Tony Cortés en su tienda Konga, ubicada en Miami Lakes (Imagen tomada de El Nuevo Herald)

Desde mediados de 2018 varios comercios del sur de la Florida, que generalmente eran visitados por cubanos con visa B2 , están reportando una disminución de sus ventas, debido a las trabas que ahora presentan los antillanos para solicitar o renovar sus visados, informa El Nuevo Herald.


Según el actor cubano Tony Cortés, como los cubanos ahora está viajando a Haití a hacer las compras que hacían en la ciudad del exilio, ahora son los haitianos los que están traslandándose a la zona de «los chinos» para llevar la mercancía a su país y venderla a los isleños.

Cortés es propietario de Konga Store, una tienda ubicada al principio de la calle 163, en el número 5680, en la zona comercial de Miami Lakes.

Durante la administración del ex presidente Barack Obama para los cubanos empezó a ser más fácil obtener una visa de turismo, y se corrió la voz entre los emprendedores de la Isla que esa populosa zona de almacenes de Miami era un buen lugar para comprar desde maletas, ventiladores, ropas y chancletas, entre otros artículos que escasean en Cuba, y que los cuentapropistas vendían a su regreso.

Por su parte, Claudia Reategui, dueña de La Cuevita de San Miguel, comentó: «teníamos muchos clientes que venían de la Isla, ponían órdenes (de ropas), les enseñábamos las muestran y daban un depósito. Pero el negocio en general se ha parado».


Ella y su esposo Roberto Chamorro son propietarios de varios almacenes en Miami, y apuntan que las ventas se redujeron desde el verano del pasado año.

El reporte del diario miamense asegura que los cambios en el visado para los isleños ya se reflejan en esas tiendas del sur de la Florida, en referencia a que desde el 15 de marzo pasado, las visas para los cubanos les permiten una sola entrada a Estados Unidos y serán válidas solo por tres meses, cuando generalmente los visados eran de cinco años con entradas múltiples de hasta seis meses de estancia legal, no obstante la normativa no afecta las que están vigentes hasta que llegue la fecha en que dichas visas expiren.

Aunque en realidad hay que tener en cuenta que desde otoño de 2017, EEUU redujo el personal en su embajada en La Habana, lo que sin duda alguna también ha tenido un impacto en las visas B2 para cubanos, que tuvieron que empezar a viajar a Guyana, México u otros países para poder renovar sus visados, lo que obviamente trajo consigo más gastos para el incipiente sector privado de la Isla, y a la vez supuso un freno en los viajes.