Periodista cubano bajo amenaza de cárcel en la Isla vuelve a publicar en The Washington Post/Imagen tomada de redes sociales

El joven periodista cubano Abraham Jiménez Enoa, quien fuera arrestado, desnudado y amenazado el pasado 1 de octubre en la Isla, por colaborar como columnista con el prestigioso diario estadounidense The Washington Post, ha vuelto a escribir un editorial para ese periódico, en el que habla abiertamente sobre la Seguridad del Estado.


El editorial del cubano se titula: «Si esta es mi última columna aquí, es porque estoy preso en Cuba».

«Este mes en Post Opinion iba a escribir de otro tema. Pero la propia Seguridad del Estado me ha empujado a escribir sobre ella. El totalitarismo tiene eso, te arrastra a donde no quieres estar. Hay que tener cuidado e intentar alejarse de esa lógica porque, entonces, caemos en el pozo oscuro donde ellos nos quieren tener y así comenzamos a padecernos a nosotros mismos. Desde que soy periodista me he dedicado a contar este país. Mi única herramienta ha sido poner el oído y escuchar a aquellos que brindan sus testimonios», detalló en un post de Facebook en el que además colocó el enlace para que se lea el artículo.

Este mes en Post Opinion iba a escribir de otro tema. Pero la propia Seguridad del Estado me ha empujado a escribir…

Posted by Abraham Jiménez Enoa on Monday, October 5, 2020

«Hoy me veo obligado a contar parte de mi intimidad. No era la idea de este espacio, pero no me quedó alternativa. El equipo de Post Opinion cuando me ofreció esta columna fue para hablar, una vez cada mes, sobre Cuba. Vuelvo y repito: no pasó por mi cabeza contarme. Pero a fin de cuentas, vivo en Cuba y soy parte de ella. Y si alguien quiere, verdaderamente, entender Cuba: tiene que escuchar a quienes la padecen. Después de las amenazas del pasado 1 de octubre, mi familia y yo corremos peligro. Lo único que podemos hacer, es pedirle a los que nos aprecian, que estén pendientes de lo que pueda ocurrir», añadió.


En el texto, Jiménez Enoa admite que fue sometido a un grave acto de violencia la semana pasada, sin embargo reconoce que lo que tuvo que experimentar «no es ni siquiera la peor de las detenciones arbitrarias que con frecuencia sufren opositores políticos, activistas de la sociedad civil, artistas contestatarios y mis colegas de la prensa independiente en Cuba».

«Es un hecho que muchos de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como la libertad de expresión, prensa y asociación, en Cuba no son permitidos, porque el régimen es incapaz de convivir con personas que piensen distinto a sus preceptos», confiesa.

«Pero el régimen cubano no solo comete sistemáticamente violaciones flagrantes a los derechos humanos, sino que luego, con total desenfado, quiere integrar el Consejo de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas», recuerda.

La Seguridad del Estado amenazó al periodista con que si volvía a escribir una nueva columna, sería encarcelado. Y Jiménez Enoa acaba de publicar un nuevo trabajo, el de su arresto. ¿Qué puede ocurrir ahora? Lo más probable es que vuelva a ser detenido, sin que se pueda precisar el tiempo que tenga que pasar esta vez en prisión.

El acto de querer escribir libremente le ha costado a Jiménez Enoa, que incluso su familia sufra las consecuencias, su madre fue expulsada del trabajo, interrogaron a su padre, y la policía política también ha sido capaz de acosar a su esposa embarazada.