El pastor Troy Perry, figura emblemática de la comunidad LGTB de Estados Unidos, llamó este sábado a los gays cubanos a «salir del closet», al participar en La Habana una «conga» contra la homofobia y la transfobia.

«Yo quiero decirles, salid del closet, (eso) nos va a llevar hacia adelante, así que háganlo», dijo Perry, organizador de la primera marcha de orgullo gay en Estados Unidos, en 1970 y de iglesias para esa comunidad.

En Cuba los homosexuales fueron discriminados tras el triunfo de la revolución de Fidel Castro en 1959, llegando a extremos de internarlos en campos de trabajo.

También fueron marginados de algunas actividades laborales mediante una política que se bautizó como «parametración» (insuficiencia de parámetros establecidos).


Esa política se fue flexibilizando a partir de la década de los 80, y sobre todo por el trabajo del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) contra los prejuicios en las esferas del poder.

Acompañado de Mariela Castro, hija del gobernante cubano Raúl Castro y directora del Cenesex, Perry participó en la parte festiva de la décima jornada contra la homofobia y transfobia en Cuba.

Con banderas cubanas y multicolor, unas 4.000 personas participaron en la tradicional «conga», baile típico de origen africano, desde el malecón de La Habana, hasta el céntrico Pabellón Cuba.

La novedad este año fue una carroza carnavalesca cerrando el desfile, cargada de músicos y travestis bailando, así como de varios autos norteamericanos de la década de los 50.

En el ruidoso y colorido desfile participaron travestis norteamericanos, brasileños y puertorriqueños, acompañando a los cubanos en la jornada.