Panadería en La Habana (imagen de archivo)

Panaderías estatales en Cuba recurren al boniato ante la escasez de harina de los dos últimos meses, según reporte del independiente diario cubano 14yMedio, los particulares también han tenido que inventar, algunos dulces de los cuentapropistas se están haciendo a base de yuca.


Una habanera de 62 años, Silvia Domínguez cuenta: «para fin de año queríamos hacer una panetela con merengue encima pero no encontramos ni harina ni huevos, así que preferimos unos buñuelos de yuca».

Los cubanos temen a un nuevo período especial, no sólo falta la harina, también hay escasez de huevos, arroz, carne de cerdo y otros productos.

La familia Domínguez acostumbraba a hacer croquetas como aperitivos en la cena del 31 de diciembre, sin embargo ese día tuvieron que cambiar la base de harina, por un puré de papa instantáneo que recibieron de un pariente emigrado.

«Cuando no hay tenemos que inventar y al final la pasamos bien en la fiesta, pero es muy desgastante tener que hacer esto todos los días», explica la abuela.


Han sido décadas de experiencia para los cubanos, que han tenido que aprender a fuerzas a sustituir un producto por otro, la reportera de 14yMedio, Luz Escobar, señala que «todo cubano sabe freir un huevo sin aceite, lograr la consistencia de un flan con la mitad de los huevos o teñir un arroz amarillo con multivitaminas», sin embargo, al ser la harina un ingrediente básico, sustituirla es complicado.

Desde noviembre pasado, Leticia Romero de 56 años, que acostumbraba a comprar pan en las panaderías privadas del Vedado o en los establecimientos estatales, donde venden el producto liberado, ha tenido que conformarse con el pan que dan por la libreta, aunque no le guste.

«A la hora que lo sacan por la mañana hay unas colas enormes y me cuesta mucho trabajo hacerlas, porque ando corriendo para el trabajo», lamenta Romero, quien comenta que a la hora que regresa de su trabajo en la tarde, en las panaderías «ya no hay nada».

Pese a que el abastecimiento dista de ser estable, y en las tiendas persiste la escasez de harina, luego de la crisis aguda con la venta del pan a nivel nacional en los dos últimos meses de 2018, la capital cubana ha recuperado algo de la producción de este producto en las panaderías del mercado racionado y en las de la Cadena Cubana del Pan, donde la población puede comprar en algunos horarios.

No obstante, para los cuentapropistas que tienen panaderías y dulcerías en La Habana la oferta ha mermado.

Una clienta de un local privado en la Avenida 26 del municipio Plaza, se queja: «el pan vuela, se lo llevan por cajas los que tienen cafeterías o restaurantes privados». La mujer detalla que lo único que hay siempre son galletas dulces y saladas.

Durante la última semana, la situación con la harina ha mejorado en Santiago de Cuba, donde al menos la venta liberada de panes quiere volverse estable, asimismo se ha ampliado la oferta de dulces, pero hay quienes opinan esto tuvo que ver con el acto de celebración del 60 aniversario de la dictadura cubana, que tuvo lugar en esa oriental provincia.

«Dicen los que saben que es de harina de boniato. El liberado no es así. Por lo menos no el de las panaderías más céntricas. Casi nunca hay pan de bola que es el más barato. El pan que hay es el de 3,50 CUP, que es pan de corteza dura, el ovalado, que acá le llaman desde hace años el pan especial. En pesos convertibles sí hay unos panes de bola divinos: blando, suave, un rico sabor y una calidad excelente», reveló Katherine Mojena, vecina del barrio de Altamira, quien contó que el pan de la libreta viene oscuro y tiene mal sabor.

Roberto Santana de Holguín, difundió un cartel que colocaron en la puerta de la panadería de Antilla: «No hay harina, Feliz 2019».

¿Qué felicidad puede haber en un pueblo cuando la única panadería de venta liberada de pan al iniciar el año te pone un cartel como este? No sé si llamarlo ignorancia o chantaje al pueblo», comentó Santana en redes sociales.


Cartel colocado en la puerta de la panadería de Antilla, en la provincia de Holguín. (Tomada de 14yMedio)

«Si el Gobierno no paga a los proveedores y a ellos no les falta el pan en su mesa, ¿como se llama?. De seguro no es igualdad social. Esto, mi gente, no es socialismo. No hay felicidad sin alimentos», añadió el holguinero.