Taylor Bland y Joshua McAdams con su hijo (Imagen tomada de Global News)

Un pequeño de cuatro años que padece cáncer deberá seguir viviendo con su abuela materna, luego de que un tribunal de Florida le quitara la custodia a los padres, por negarse a someterlo a las sesiones de quimioterapia para curar la enfermedad, informa Fox News.


Desde abril Taylor Bland y Joshua McAdams no están viviendo con su hijo, luego de que las autoridades decidieran apartarlo, porque el niño no acudió a una sesión de quimioterapia, y abandonó Florida.

Los padres del menor habían decidido buscar terapias alternativas para curar el cáncer de su hijo, y evitar que pasara por los efectos de la quimioterapia.

La abogada Brooke Elvington, que representa a Bland y a McAdams dijo a los medios que los padres están devastados tras conocer la decisión del juez.

Elvington indicó que el menor «está pasando por una experiencia médica absolutamente traumática y lo está haciendo sin sus padres».


Según el juez de la corte de circuito del condado de Hillsborough, en el Estado del Sol, el niño enfrentaría «un riesgo sustancial de negligencia inminente» de ser devuelto a sus progenitores.

Para el juez la única forma de garantizar la salud, seguridad y bienestar del pequeño es bajo custodia de su abuela.

A menudo la quimioterapia provoca efectos secundarios en los pacientes, tales como debilitamiento, sin embargo en ocasiones los enfermos sólo sufren síntomas leves.

Alrededor de un 98% de los niños con leucemia linfoblástica aguda entran en remisión a las pocas semanas de comenzar el tratamiento, y aproximadamente el 90% de los pacientes infantiles se curan, de acuerdo a estudios del Hospital de Investigación Infantil de St. Jude de Tennessee.