Opositores denuncian ante la ONU arbitrarias multas a periodistas independientes por difundir información sobre el Covid-19 en Cuba/Imagen de archivo

Periodistas y activistas independientes cubanos han sido multados en la Isla bajo la supuesta violación del artículo 68-I del Decreto Ley 370, la organización opositora Corriente Martiana envió la documentación con la denuncia a Naciones Unidas, informa Radio Martí.


Nueve casos de activistas y periodistas en la Isla han sido multados por el monto de 3.000 pesos cubanos, por el simple hecho de recibir y difundir información, respaldados por el artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de Naciones Unidas.

«Se ha dirigido al relator especial para las libertades de expresión y opinión, y además al relator para los defensores, porque se trata en todos los casos con excepción de uno, de defensores de la sociedad civil que aunque ejerzan periodismo u otras funciones, son de hecho defensores de derechos humanos, según establece la resolución al respecto» de la ONU, explicó Moisés Leonardo Rodríguez, promotor de Corriente Martiana.

«A mí por ejemplo me multaron por poner un vídeo de una cola del pollo en La Habana Vieja, es completamente ridículo», reveló Camila Acosta, periodista independiente acosada fuertemente por la Seguridad del Estado en las últimas semanas.

Inspectores del monopolio de telecomunicaciones cubano (ETECSA) han sido utilizados por el régimen para implementar la medida, y sembrar el miedo en la población.


«Dar información sobre la situación del coronavirus, o de la escasez de alimentos», según ellos «es contrario al interés social que la gente esté informada», añadió Rodríguez.

«Las buenas costumbres…qué buenas costumbres, ¿en qué se daña la integridad cuando se dice una verdad?», cuestionó el promotor de la denuncia.

La periodista independiente Camila Acosta también denunció el día de ayer, fue sometida a una pesquisa de médicos que indagaron sobre supuestos síntomas de Covid-19, según los galenos que la llamaron a la puerta por su nombre, y por el celular, le comentaron habían recibido una denuncia de un vecino.

Acosta detalló que ella no conoce a ningún vecino, y allí nadie tiene su número telefónico.

«Es lamentable que la Seguridad del Estado de Cuba se escude en estos médicos para acosarnos. Eran pasadas las 10:00 de la noche y ellos estaban todavía trabajando, tratando de salvar vidas, y la Seguridad retrayéndolos de sus funciones. Es también, de alguna manera, una burla a su sacrificio; así se los hice saber, ellos escucharon pacientemente y manifestaron su solidaridad», expresó la reportera.

La comunicadora dijo que de haber tenido algún síntoma, la habrían llevado a la fuerza a un centro de aislamiento para infectarla de coronavirus.