Según la NRA (Asociación Nacional del Rifle), “los multimillonarios que odian las armas y las élites de Hollywood están manipulando y explotando a niños como parte de su plan para destruir la Segunda Enmienda y despojarnos de nuestro derecho a defendernos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos”, publicó la organización en su página de Facebook oficial.


La NRA, por sus siglas en inglés, realizó esas afirmaciones ayer sábado en referencia a “Marcha por nuestras vidas”, cuando más de medio millón de personas, mayormente estudiantes salieran a las calles de 800 ciudades de EEUU para reclamar un mayor control al acceso de armas en el país.

“Las protestas no son espontáneas”, asegura la NRA, organización que ataca a las élites de la industria del espectáculo por colaborar, y financiar la protesta.

Durante las últimas semanas, y luego de la masacre de Parkland, Florida, que fue la última gota que derramó el vaso, en un país en el que más tiroteos suceden dentro de las escuelas, el grupo de presión armamentístico ha sido una de las organizaciones más criticadas.


Incluso en febrero, hasta el presidente republicano Donald Trump se distanció de la NRA, y acusó al Congreso de tener “miedo” de ese grupo de presión contrario a ampliar el control de armas en EEUU.

El grupo a favor de la posesión de armas no apoya las iniciativas de Trump de elevar el límite de edad en la compra de ciertos tipos de armas, y prohibir unos dispositivos conocidos como bump stocks o “aceleradores de disparos”, que permiten que los fusiles semiautomáticos disparen cientos de veces en un segundo.

No obstante, el Departamento de Justicia emitió el viernes una ley para prohibir la venta de este tipo de accesorios.

Múltiples compañías norteamericanas cortaron sus lazos comerciales con la NRA, entre ellas las empresas de renta de automóviles Hertz y Enterprise, las aerolíneas Delta y United Airlines, entre otras.

(Con información de Mundo Hispánico)