
Quienes tengan planes de disfrutar de la playa en Miami-Dade deberán tomar precauciones. El Departamento de Salud de Florida emitió una advertencia para dos playas del condado luego de que pruebas de calidad del agua detectaran niveles elevados de la bacteria Enterococcus, un indicador de posible contaminación fecal.
Las playas bajo aviso son Bark Beach, ubicada en Miami Beach, y Golden Beach, en el noreste de Miami-Dade. Mientras la alerta permanezca vigente, las autoridades recomiendan evitar entrar al agua para reducir el riesgo de enfermedades.
La bacteria Enterococcus se utiliza como indicador de contaminación en aguas recreativas. Su presencia en concentraciones elevadas puede estar relacionada con escorrentías provocadas por lluvias, desechos de animales, aves o problemas en los sistemas de alcantarillado.
El contacto con agua contaminada puede causar diversos problemas de salud, entre ellos enfermedades gastrointestinales, irritaciones en la piel, infecciones en los ojos y oídos y otros padecimientos, especialmente en niños, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Las autoridades continuarán realizando muestreos en ambas playas y levantarán la advertencia una vez que los resultados confirmen que la calidad del agua vuelve a cumplir con los estándares establecidos para actividades recreativas.
El Departamento de Salud recomienda a los residentes y visitantes consultar las alertas de calidad del agua antes de acudir a las playas, especialmente durante el verano, cuando las lluvias intensas pueden afectar temporalmente las condiciones del agua.
Hasta que se emita un nuevo informe, la recomendación oficial es evitar nadar en Bark Beach y Golden Beach y optar por otras playas del sur de Florida que no presenten restricciones.





