
Miami lleva años dejando de ser vista únicamente como un destino de playas, turismo y retiro. La llegada de grandes fortunas, empresarios y capital procedente de otras partes de Estados Unidos está dibujando una ciudad diferente, y Jeff Bezos se ha convertido en uno de los ejemplos más visibles de esa transformación.
El fundador de Amazon describió públicamente la conexión que siente con Miami durante su participación en el America Business Forum, celebrado en la ciudad en noviembre de 2025.
“Miami ha cambiado completamente en los últimos 40 años. Es una ciudad increíble”, afirmó Bezos, quien destacó particularmente la energía de la cultura latina y su vínculo familiar con la comunidad cubana.
El empresario llegó incluso a describir una sensación que, según dijo, comienza antes de abandonar el aeropuerto.
“Esta ciudad tiene tan buena energía que puedes sentirla. En cuanto aterrizo, siento esa energía. En cuanto el avión toca tierra, la siento”, expresó.
Sus palabras han vuelto a circular después de que la agente inmobiliaria y creadora de contenido Carolina Muñoz (@soycaromunoz_) utilizara fragmentos de aquella intervención para analizar el momento económico que atraviesa el sur de Florida.
Miami gana terreno entre las ciudades de los millonarios
Más allá de las impresiones de Bezos, existen cifras que muestran la magnitud del cambio.
El World’s Wealthiest Cities Report 2025, elaborado por Henley & Partners junto con New World Wealth, situó a Miami entre los centros de riqueza que más rápidamente crecieron durante la última década.
La población de millonarios de Miami aumentó un 94% entre 2014 y 2024. El informe contabilizó aproximadamente 38,800 residentes con un patrimonio líquido invertible de al menos un millón de dólares. La clasificación utilizada por el estudio para Miami incluye también Miami Beach y Coral Gables.
La región aparecía además con 180 residentes que poseían al menos 100 millones de dólares en riqueza invertible y 17 multimillonarios.
El dato del 94% coloca a Miami entre las ciudades estadounidenses que experimentaron una expansión especialmente fuerte de su población millonaria durante ese período.
Bezos es parte visible de un movimiento mucho mayor
La decisión de Bezos de establecerse en el área de Miami se convirtió en uno de los símbolos de esa migración de riqueza.
El empresario ha acumulado tres propiedades en Indian Creek, el exclusivo enclave del condado de Miami-Dade conocido popularmente como el “búnker de los multimillonarios”. El valor conjunto de sus adquisiciones supera los 230 millones de dólares.
Pero su relación con Miami no se limita a razones económicas.
Miguel “Mike” Bezos, el padre adoptivo del fundador de Amazon, nació en Santiago de Cuba y llegó siendo adolescente a Estados Unidos. Bezos ha hablado públicamente de la influencia de su padre y durante su intervención en Miami volvió a recordar sus raíces cubanas.
“Mi papá es cubano. Él está aquí en Miami”, dijo.
Ese vínculo familiar añade una dimensión personal a una decisión que, al mismo tiempo, refleja un fenómeno económico mucho más amplio.
¿Qué está atrayendo tanto capital a Miami?
Florida ofrece una combinación difícil de ignorar para personas de altos ingresos: el estado no aplica un impuesto estatal sobre los ingresos personales, mientras Miami combina esa ventaja con conexiones internacionales, clima cálido, un importante mercado inmobiliario de lujo y una creciente concentración empresarial.
Henley & Partners sostiene que las ciudades capaces de combinar oportunidades de inversión con ventajas de estilo de vida están ganando terreno en la competencia internacional por atraer capital y personas de alto patrimonio.
Miami parece encajar cada vez más en ese perfil.
La transformación se aceleró después de la pandemia, cuando empresarios, ejecutivos y trabajadores de altos ingresos comenzaron a trasladarse desde otros grandes centros urbanos hacia el sur de Florida.
La llegada de riqueza ha impulsado sectores como bienes raíces de lujo, servicios financieros, restaurantes y comercio de alta gama. Sin embargo, el fenómeno tiene otra cara: el encarecimiento de la vivienda está aumentando la presión sobre familias de ingresos medios y trabajadores que llevan años viviendo en el área.
De ciudad turística a centro de capital
Ese contraste será uno de los grandes desafíos de Miami durante los próximos años.
La llegada de residentes con mayor poder adquisitivo puede traducirse en inversiones, nuevos negocios, empleos y desarrollo inmobiliario, pero también puede profundizar los problemas de asequibilidad si los salarios y la oferta de vivienda no avanzan al mismo ritmo.
Muñoz resume el fenómeno desde la perspectiva inmobiliaria con una frase: “Donde llega el capital, llega todo lo demás: empleos, desarrollo, demanda de vivienda y plusvalía”.
Y concluye que la economía de Miami “no está de moda”, sino “en plena transformación”.
Los números respaldan al menos una parte importante de esa lectura: una ciudad que incrementó en 94% su población millonaria en una década está experimentando un cambio considerable en la composición de su riqueza.
La presencia de Jeff Bezos en Indian Creek es probablemente su símbolo más reconocible, pero el fenómeno va mucho más allá de un multimillonario.
Miami está compitiendo por capital, empresas y residentes de alto patrimonio en una escala que habría resultado difícil imaginar hace algunas décadas.
Y Bezos asegura que puede sentir el cambio desde el instante en que su avión toca tierra.





