Una mujer de raza negra ha levantado una acusación contra un banco Wells Fargo en Pompano Beach por discriminación, según Satara Monroe de 40 años, todo lo que quería hacer era cobrar su cheque de pago, luego comprar en la tienda de comestibles, y regresar a su casa, sin embargo sus planes se vieron truncados cuando un cajero de ese banco la acusó de cometer un fraude, reporta Miami Herald.

Monroe presentó una demanda el 5 de noviembre en un tribunal federal del sur de la Florida, ella declara recurrió a un abogado luego de ver historias similares de personas negras que fueron discriminadas mientras realizaban operaciones bancarias con Wells Fargo.

«Me sentí atacada. No había nadie más siendo acosada de la manera en que fui acosada», explicó la mujer a la prensa de Miami, haciendo alusión a su experiencia en el banco.

«Wells Fargo se opone a cualquier tipo de discriminación y niega enérgicamente las acusaciones de la Sra. Monroe», reza un comunicado del portavoz de la compañía, Michelle Palomino.


«La queja simplemente no es precisa al describir los eventos, y Wells Fargo espera defender este asunto en la corte», añadió el texto.

Pero Monroe quiere que el banco sea responsabilizado, por el suceso de febrero de 2015.

El abogado de Monroe, Yechezkel Rodal, detalla que la mujer que trabaja para una empresa de marketing, fue a una sucursal de Pompano Beach para cobrar su cheque, y presentó dos formas de identificación porque no es una cliente.

También dejó su huella digital en el cheque, una práctica estándar para no clientes. El cheque se realizó en una cuenta de Wells Fargo, sin embargo lo que sucedió después, comentó el abogado fue preocupante.

En la demanda está escrito que el cajero le dijo a Monroe que no podía cobrar el cheque, y se lo devolvió.

El cajero era una mujer blanca, que llamó al propietario de la firma para verificar el cheque, y luego le dijo a Monroe que el cheque era falso.

La supuesta víctima de discriminación llamó a su jefe y éste le dijo que nunca recibió una llamada de Wells Fargo.

Incluso habló con el cajero por teléfono, a instancias de Monroe, pero Monroe todavía se encontraba en una oficina, acompañada por el gerente de la sucursal.

En la sala, al menos cuatro agentes de la Oficina del Sheriff de Broward se enfrentaron a ella, expuso Monroe.

«Me preguntaron quién era mi conductor de la escapada, con quién estaba trabajando», relató.

«Simplemente no entendí lo que estaba pasando», agregó.

Mientras tanto, su jefe fue al Wells Fargo en Tamarac, la sucursal más cercana a su oficina, para tratar de aclarar las cosas. Luego fue a la sucursal donde estaba Monroe, finalmente, el banco despachó a Monroe y ella cobró su cheque.

De acuerdo al diario de Miami, Wells Fargo ha sido acusado de acciones similares por otras minorías.