Arsenio García Dávila, uno de los fundadores de la policía en Cuba, murió a sus 86 años de edad producto de una bronconeumonía hipostática.

García fue ascendido a comandante tras enero de 1959. En 1955 había viajado a México con documentos y dinero para los futuros expedicionarios dirigidos por Fidel Castro, a los que se incorporó.

El 2 de diciembre de 1956 arribó junto a los expedicionarios del yate Granma. Según Granma, entre 1959 y 1962 Arsenio García ocupó “altas responsabilidades en la Policía Nacional Revolucionaria (PNR)”.