Durante la investigación llevada a cabo por funcionarios en Cuba, los mismos dijeron que los supuestos ataques contra diplomáticos estadounidenses en La Habana y la teoría de un arma acústica es “ciencia ficción”.


A su vez, criticaron a Washington por “calumniar” a la isla y negarse a cooperar plenamente con su investigación.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo la semana pasada que cree que La Habana es responsable de las lesiones que sufrieron 24 de sus diplomáticos.

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, criticó por su parte las expulsiones de 15 funcionarios cubanos, considerándolas “injustificadas” y acusó a Estados Unidos de no prestar una cooperación suficiente.

Tres funcionarios del Ministerio del Interior de Cuba y un médico que lidera la investigación dieron más detalles en una entrevista el domingo en La Habana.


Según informaron los funcionarios, Cuba destinó a unos 2.000 expertos, desde criminólogos a audiólogos y matemáticos, para que investigaran los incidentes luego de que se enteró de ellos en febrero.

La investigación no ha concluido, pero hasta el momento no han descubierto evidencias que corroboren las acusaciones de los ataques, que Estados Unidos sostiene que han provocado pérdida de la audición, mareos, fatiga y problemas cognitivos a su personal diplomático en la isla caribeña.

“Nuestra principal preocupación en este momento son las acusaciones que nos está haciendo el Gobierno de los Estados Unidos y en eso estamos centrados, porque es una calumnia”, dijo el coronel Ramiro Ramírez, responsable de la seguridad de los diplomáticos en Cuba.

Medios estadounidenses han citado a funcionarios de Washington planteando la posibilidad de que se hayan usado armas sónicas para lesionar a los diplomáticos.

Por otra parte, investigadores cubanos dijeron que el país no posee tales armas y negó incluso que pudiera ser utilizado por una tercera parte sin afectar la salud de terceros ni llamar la atención.

“Es algo imposible. Estamos hablando de ciencia ficción”, dijo el teniente coronel José Alazo, un experto de la unidad de investigaciones criminales del Ministerio del Interior. “Es algo que se hace insostenible al argumento, estoy hablando desde el punto de vista técnico”, agregó.

“Hemos entrevistado más de 300 personas, incluso se han evaluado más de 30 médicamente, no han sentido ninguna de estas cosas”, sostuvo Alazo.

En conclusión, solo dos o tres de las supuestas víctimas tenían problemas de audición, según la información proporcionada por Washington, mientras que cualquier tipo de ataque sónico habría causado daños a todos los afectados.

(Con información de Martí Noticias)