Del período especial hasta la fecha los servicios sociales en la Isla se han ido deteriorando, tanto la atención en cafeterías y restaurantes estatales, la salud y la educación se han depauperado, lo que en los últimos años se ha hecho aún más visible.

Diario de Cuba publicó un pequeño reporte donde un sondeo de opinión arroja que un 63% de los nacionales opina que la salud pública cubana no es de calidad.

En una escala el 33% de los cubanos dijeron que era regular, un 22% la calificó de buena, el 13% de muy buena, el 19% opinó que es deficiente, y mientras un 2% no supo contestar, el 11% la evaluó como deficiente.


El 62% de los antillanos reconoció haber tenido que pagar o hacer obsequios a los médicos en la Isla para tener acceso a la salud supuestamente “gratuita”.

En cuanto a la educación el otro sector de propaganda a nivel mundial para el régimen cubano, es cuestionada por un 65% de los cubanos.

En general el 35% piensa que es “regular”; el 18.6% opina que es “deficiente” y un 10.7% la califica como “muy deficiente”.