Apenas unos meses después de perder a su esposo, María Álvarez tiene la desgarradora responsabilidad de planear un funeral para su hijo.


Danny Álvarez, de 17 años, el menor de tres hermanos, fue asesinado a tiros el sábado a una cuadra de su casa.

“Una madre no debe enterrar a un hijo, el hijo debe enterrar a su madre”, dijo el lunes.

La madre del adolescente relató que se despertó el sábado y le preocupaba que su hijo no estuviera en casa. Ella verificó su paradero en una aplicación de teléfono solo para darse cuenta de que estaba en un hospital.

La policía dijo que un hombre armado le disparó a Danny por la espalda poco después de la 1 a.m. del sábado cerca de la Avenida 31 y la Calle Cuarta del Suroeste en la sección de La Pequeña Habana.


Álvarez cree que llevaron a Danny al hospital de Coral Gables en un auto negro, y piensa que fue la noche del tiroteo, cuando fue declarado muerto en el hospital.

Las circunstancias que llevaron a su muerte siguen sin estar claras.

La policía no ha dicho mucho sobre el caso, incluyendo quién más estaba en el automóvil o si Danny era el objetivo deseado.

Álvarez dijo que el teléfono móvil de su hijo desapareció y cree que podría haber información sobre lo que pasó esa noche.

“El mayor dolor es no saber por qué mataron a mi hijo”, comentó Álvarez.

Se establece un velorio privado para el martes por la noche y se planea una vigilia pública a las 7 p.m. Miércoles a las 209 S.W. 31st Ave en Miami.

Se solicita a cualquier persona que tenga información sobre el caso que llame a Crime Stoppers de Miami-Dade al 305-471-8477.

(Con información de Local10.com)