Cuentapropistas en la Isla (Imagen tomada de Cubanew)

Estadísticas del Ministerio del Trabajo de Cuba revelan que más de 1.4 millones de cubanos trabajan en el sector privado, sin embargo el gobierno sigue siendo el mayor empleador, ya que más de tres millones de las 4. 482.700 personas ocupadas en el país, trabajan para el Estado, reporta CubaNet citando a Efe.


Margarita González, ministra de Trabajo, dio a conocer que a fines del pasado año, la tasa de desempleo se ubicaba en un 1.7%.

Los cubanos que trabajan en cooperativas agrícolas, los beneficiarios de tierras otorgadas en usufructo por el Gobierno, y los trabajadores por cuenta propia (588.000) se encuentran aglutinados en ese poco más de 1.4 millones de isleños que trabajan fuera de las entidades del régimen.

Pese a que a fines de 2018, los trabajadores del sector privado eran unos 588 mil, casi el cuádruple de los registrados hace 9 años atrás, en la Isla con 11.1 millones de habitantes, los cuentapropistas representan apenas un 13% de la población.

Entre 2008 y 2010, bajo el mandato de Raúl Castro se llevó a cabo un plan de reformas, dentro de ello la reducción de las nóminas estatales, y la ampliación del trabajo por cuenta propia.


Sin embargo, desde agosto de 2017 se congeló el otorgamiento de licencias para el sector privado durante más de un año, anunciando entonces medidas restrictivas que han sido rechazadas por los trabajadores autónomos en Cuba.

En diciembre pasado, bajo el mandato de Miguel Díaz-Canel, el rechazo popular de muchas de estas medidas restrictivas, obligó al gobierno a dar un paso atrás y a suavizar su posición a última hora.

Otro dato importante, es que el 61% de los trabajadores en la Isla tiene 40 años o más, tendencia que muestra el envejecimiento poblacional en la Mayor de las Antillas.

De acuerdo a la funcionaria el 52% de los cubanos que trabajan posee un título universitario.

La ministra de Trabajo dio a conocer estos datos recientemente, en una reunión del Consejo de Ministros, presidida por Díaz-Canel, donde la González reconoció que uno de los problemas fundamentales de los empleados estatales, es que el salario no les alcanza para satisfacer sus necesidades.