Los líderes de Alemania, Gran Bretaña y aliados estadounidenses sumaron fuerzas, para rechazar la orden ejecutiva del nuevo inquilino de la Casa Blanca, de prohibir el ingreso a Estados Unidos de ciudadanos de países de mayoría musulmana.

Theresa May, primera ministra británica, «no está de acuerdo», con la decisión de Trump y si esta orden ejecutiva, afecta a los británicos, confrontará al gobierno de EE.UU, aseveró un portavoz.
El presidente francés Francois Hollande, dijo que, “cuando (Trump) rechaza la llegada de refugiados, mientras Europa ha cumplido con su deber, debemos de responderle”.

Steffen Seibert, portavoz de la canciller alemana Angela Merkel, explicó.»Ella está convencida de que incluso la necesaria, determinada lucha contra el terrorismo no justifica poner a gente de origen específico o fe en particular bajo sospecha general»,

«El gobierno de Alemania ahora evaluará qué consecuencias tienen las medidas del gobierno estadounidenses para los ciudadanos alemanes con doble ciudadanía y, de ser necesario, dirigir sus intereses hacia nuestros socios estadounidenses», señaló.