La UNICEF menciona por primera vez las detenciones de menores en Cuba, y pide una explicación al régimen/Imagen tomada de redes sociales

La presión ha surtido efecto, y al fin el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha dado un primer paso, visibilizando que hay menores de edad en prisiones en la Isla.


Con un post en Twitter, la organización que provee ayuda humanitaria a niños en naciones en desarrollo, expresó:

«UNICEF está preocupado por los presuntos casos de detenciones de niños y niñas reportados en Cuba».

«Hacemos un llamado a las autoridades cubanas para que proporcionen información adicional verificada sobre niños y niñas presuntamente en esta situación», añadieron.

«En todo el mundo, poner fin a la detención de niños y niñas es fundamental, incluso mediante reformas legales para elevar la edad de responsabilidad penal», indicó otro tuit.


Aunque muy tibias las declaraciones de este organismo en la red social citada anteriormente, esto tiene un gran significado, sobre todos para los cientos de cubanos que se han plantado afuera de las oficinas de Naciones Unidas en Nueva York, en disímiles ocasiones para que sus voces sean escuchadas, y se visibilice la represión del régimen cubano contra los niños y jóvenes.

Varios activistas cubanos fuera y dentro de la Isla, han celebrado el tuit de UNICEF, entre ellos el periodista Héctor Luis Cocho.

«Familia, la guerra es en Twitter. Vamos a liberar a todos los presos políticos, pero antes a nuestros niños detenidos. UNICEF existen más», advirtió en sus redes.

La gota que colmó la copa, fue la detención de Reniel Rodríguez González, un menor de 15 años, matancero, que estuvo detenido dos horas en una escuela de formación integral de su provincia, el pasado 15 de noviembre.

El abogado Eloy Viera, explicó en el medio independiente El Toque, que esta modalidad de escuela, son centros regidos por el Ministerio del Interior (MININT), para menores con trastornos de la conducta, manifestaciones antisociales, o que cometen actos delictivos.

Sin embargo, este no es el caso de Rodríguez González, un niño cuyo único «delito», fue salir a la calle el pasado 15 de noviembre, vestido de blanco, a intentar marchar cívicamente por un cambio político en su país.

Sin duda, el hecho de que la UNICEF esté pidiendo a las autoridades cubanas que rindan cuenta por la detención de menores, es una gran victoria para los exiliados que han ido una y otra vez a manifestarse afuera de las oficinas de Naciones Unidas en EEUU.