Una estudiante de Marjory Stoneman Douglas High School hizo una llamada frenética pidiendo ayuda en los momentos posteriores a que Nikolas Cruz abriera fuego en su salón de clases el 14 de febrero pasado.


“Por favor, por favor” se puede escuchar a la alumna susurrando en la llamada al 911 que fue hecha pública este miércoles.

Durante toda la llamada, la estudiante pide a la policía que se apresure.

“Todos están sangrando y van a morir” le dice el estudiante al operador del 911.

La chica le dice que está en el edificio de primer año y explica que puede ver agujeros de bala en la pared.


Después de que el operador le pregunta a la estudiante si está herida, ella contesta que no, pero alega que muchas personas a su alrededor sí lo están.

“La gente está sangrando”, repite.

La llamada fue una de varias entregadas por la policía de Coral Springs un mes después del tiroteo masivo del Día de San Valentín en la escuela Parkland.

Durante la llamada, el operador le dice a la estudiante que no cuelgue.

“Alguien recibió un disparo en la cabeza”, le comenta la chica.

El operador le pregunta si puede esconderse en un armario, pero los armarios están en el otro lado de la habitación.

“OK, no te muevas”, le dice la persona al otro lado de la línea.

La estudiante y sus compañeros de clase estaban atrincherados al lado de una pared.

“Asegúrese de que nadie en su clase se mueva una pulgada”, le dijo el operador.

Los ruidos de fondo amortiguados y la respiración pesada de la estudiante es todo lo que se puede escuchar en ocasiones en la grabación.

Después de que el despachador le preguntó si creía que algún compañero de clase estaba muerto, la estudiante luchaba por contener las lágrimas mientras dice “si”.

En otra llamada, el operador del 911 le pregunta a un estudiante si alguien está herido.

“Sí, sí, mucha sangre”, responde el alumno.

Llorando, el ruega por ayuda.

“Por favor, es real”, dice el alumno.

En otra llamada, una maestra le dice a un despachador del 911 que uno de sus alumnos recibió un disparo y que no respira.

“Un estudiante recibió un disparo”, explica. “Atravesó la puerta”.

Se puede escuchar a la maestra hablando con sus alumnos, diciéndoles “quédense abajo”.

Cuando el despachador le pregunta sobre su estudiante herido, la maestra describe lo que está viendo.

“Está temblando” dice ella. “Hay sangre por todas partes”.

A medida que el operador se da cuenta de que el tirador se está acercando al aula, advierte a la maestra y le pide que se asegure de que los alumnos se callen.

También hubo varias llamadas al 911 de padres preocupados.

Una madre quiso saber si se trataba de una falsa alarma.

“No, no lo es”, respondió el operador.

Otro padre dice que recibió un mensaje de texto de su hija sobre un tirador de la escuela y quiso saber si era un engaño.

Cruz está detenido sin fianza por 17 cargos de asesinato premeditado. Los fiscales anunciaron recientemente que tienen la intención de solicitar la pena de muerte.

(Con información de Local10.com)