Cubanos que emigraron a Venezuela, y que no huyeron de ese país con la llegada al poder de Hugo Chávez, en la actualidad se enfrentan a la misma dura realidad, que tuvieron que experimentar en su tierra, Cuba, con el ascenso del castrochavismo, y el desastre político-social y económico que se vive en esa nación suramericana.


Mylene Pérez llegó a Caracas a los 9 años de edad, ahora es profesora de Literatura e intenta sobrevivir en medio de las carencias impuestas por el régimen de Nicolás Maduro, ella conversó con Martí Noticias, con las condiciones de que fuera en un lugar público, fuera de su casa, y sin hablar de política, y como acota la reportera sin nombrarla, contó como el régimen venezolano ha venido destruyendo el país que la acogió en 1982.

La cubana nacida en San Felipe, Cuba, emigró siendo una niña a Venezuela, cuando el panorama era totalmente distinto, ella explica que “hay ciertos paralelismos de repente en las carencias, en las dificultades para conseguir ciertas cosas”.

Detalló que las restricciones en ese país cada vez son más amplias, ella dice que en el plano ideológico no ve similitudes, a no ser “de la boca para afuera”.

Cuando llegó de niña relata que le impresionó que en Venezuela la gente pudiese comprar cualquier producto sin libreta de racionamiento; la realidad ahora es diferente, y más parecida a la de Cuba; para no decir peor, cuestión que la entrevistada no aborda de manera profunda.


Habló someramente de la escasez de medicinas, alimentos, y atención médica, la cubana no niega haber pensado en huir, como lo hicieron sus padres de Cuba, ante semejante pesadilla.

Mylene relata que su hijo toma unos medicamentos por una condición que tiene, y las medicinas se las tiene que mandar su tía de Cuba, “a través de una cantidad de maneras que ella consigue porque es su única” forma de “apoyarnos”.

Para Pérez dice ha sido una de las maneras más bruscas de aceptar realidades, en este caso darse cuenta de la situación en ese país suramericano.

A su juicio la huida de venezolanos de su país buscando un mejor futuro, es un Mariel del Siglo XXI, “el éxodo es constante, cada vez es más masivo, cada vez nos despedimos de más personas y con muchísimas más razones, porque además ahorita hay tecnologías que te permiten saber que hay más allá, y aquí en Venezuela se vivió ese antes”.

“Aunque a veces suene como evasión, es mejor considerar que los días nada más duran 24 horas, y uno tiene que dar lo mejor de sí por esas 24 horas”, añade la cubano-venezolana que por ahora no piensa en emigrar.

De acuerdo a la reportera, esto le ha sucedido a cientos de cubanos que huyeron del castrismo a Venezuela, y en la actualidad les toca revivir en esa nación el mismo infierno del que escaparon.

(Con información de Martí Noticias)