Las ofensas son habituales desde las gradas; “marimacho, ciega, bruta” son calificativos que con frecuencia usan los asistentes a los partidos de fútbol en la Isla, la villaclareña Yanelys Chávez lo ha sufrido en carne propia.


Sin embargo, para la árbitra la peor discriminación es la que sucede puertas adentro, y está silenciada.

“Se sabe si se vive. Hay mucha discriminación, no porque lo diga yo, sino porque especialistas en la materia lo han reconocido. Existen árbitras que trabajan la primera división de este país y están mucho más capacitadas que los hombres. Muchos de ellos no reúnen las condiciones y, sin embargo, siguen ahí, por encima de nosotras, porque son hombres”, dijo Chávez.

La mujer de 34 años, es una de las solo 11 árbitras de fútbol (frente a 70 hombres) que existen en Cuba y está considerada la de mejor proyección.

No obstante, la Federación Cubana (FCF) la ha excluido del listado ofrecido a la Federación Internacional (FIFA) sin aclarar los motivos, dio a conocer Tremenda Nota, publicación en internet, citada por Diario de Cuba.


Ella fue árbitro FIFA hasta 2017, sin embargo ahora se escucha, que “ya sean jugadores o entrenadores, que me presentan como árbitra nacional, y nadie entiende nada. Es muy duro para mí, porque ese gafete es tan difícil de conseguir. Que tu propio país te excluya sin motivos aparentes, duele.
Ni siquiera mi presidente de la Federación, Luis Hernández, sabe que no soy árbitra FIFA. Así funciona, así se queda todo”, denunció Yanelys.

Diario de Cuba detalla que dos árbitras cubanas tienen categoría internacional, pero no un recorrido tan completo como el de Chávez.

Las liguillas femeninas son casi inexistentes en la Mayor de las Antillas, por lo que las árbitras se ocupan de los partidos masculinos.

Como otras mujeres dentro de la profesión, esta cubana ha tenido que lidiar con la furia y las ofensas de los hombres.

“Es muy normal que te digan que no sabes nada de fútbol, o que te pregunten irónicamente quién te hizo ‘árbitro’”, explicó Chávez haciendo alusión a la expulsión de jugadores y técnicos, en muchas ocasiones por ataques verbales.

Cathy Caldwell, Presidenta de la Asociación de Árbitros de Fútbol de Long Island (LISRA, por sus siglas en inglés) afirma que se pierden tres veces más mujeres que hombres en el mundo del arbitraje, debido al abuso verbal; se aprecia como una tendencia mundial, el reparto dispar de la autoridad, se trate de árbitros o de entrenadores.

(Con información de Diario de Cuba)