Elías Amor, economista cubano, presidente del Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), vía telefónica desde Madrid da su opinión acerca de la debacle que experimenta la economía cubana.

El huracán Irma con vientos de más de 240 km/hora devastó el norte de Cuba, es triste ver cómo la gente lo perdió todo, incluso sus viviendas, la agricultura ha sufrido graves perjuicios, y a pesar de los esfuerzos de la estatal Unión Eléctrica de Cuba, miles de personas en las zonas más dañadas continúan sin luz ni servicios básicos.

“Los daños parecen ser muy grandes, sin dudas”, explicó el economista cubano Elías Amor. No obstante, tanto Amor como otros especialistas consultados, opinan que el problema fundamental de la economía cubana no va a ser recuperarse de los embates de Irma, sino la mala gestión económica que llevó al país nuevamente a la recesión.

Amor sostiene que antes del azote de Irma, la caída de las exportaciones petroleras relacionadas con Venezuela, debido a la crisis interna de esa nación suramericana, aunada a la pérdida de más de mil millones de dólares por la venta de servicios profesionales que Cuba realiza en el extranjero, causaron un impacto muy negativo en la economía nacional.


“Irma no es la responsable de la debacle económica de Cuba, es la manera en que el gobierno cubano ha manejado la economía nacional durante décadas”, afirmó.

“El huracán ha hecho que llueva sobre mojado, porque ya la situación era crítica antes de su paso. Cuba está teniendo que comprar los insumos más caros porque el dólar, la moneda con la que recibe la mayor parte de las remesas y que luego usa, está muy débil”, señaló el economista, que predice que las remesas no aumentarán debido a los perjuicios que Irma provocó en Florida.

“Tampoco las cosechas en las tierras dadas bajo usufructo han ido tan bien como se esperaba porque las personas carecen de estímulo para producir y tienen muchas dificultades de suministros”, añade Elías, que recalca lo complejo del horizonte económico cubano.

Tanto la economía en la isla como el problema de la vivienda vinculado estrechamente también al aspecto económico están depauperados desde antes del paso del huracán. La mayor de las Antillas colapsó en la década del 90 y cayó en un período especial a causa del derrumbe del campo socialista, luego a los años logró estabilizarse gracias al turismo, como rubro más importante para el sector económico del país. El panorama mejoró aún más, pues Venezuela asumió el rol de benefactor de la isla, pero en realidad Cuba siempre se ha mantenido en una gran inestabilidad económica. Cuando Barack Obama anunció el deshielo la gente se esperanzó bastante, sin embargo al cabo de los meses tampoco se vieron grandes cambios. Pero ahora con el cambio de política hacia la isla anunciada en el pasado mes de junio por el presidente Donald Trump, la economía cubana parece estar destinada a estancarse y para los cubanos un determinismo histórico se les revela, pasar las peores penurias y crisis a causa de un mal gobierno que ha administrado a Cuba desde hace casi seis décadas.

(Con información de El Nuevo Herald)