El hijo del catalán Ribalaigua Vert, antiguo propietario del Floridita, está en La Habana por estos días para grabar un documental sobre la influencia catalana en Cuba centrado en la figura de su padre, informa Diario de Cuba citando a la estatal Prensa Latina.

Jorge Ribalaigua Meilán quiere resaltar la figura de su padre como un reconocido maestro de los cantineros, como lo calificó su amigo el escritor estadounidense Ernest Hemingway, quien durante las dos décadas que vivió en la Isla era asiduo del Floridita, que actualmente es propiedad del Gobierno cubano.

Lisbeth Elías Muñoz, secretaria ejecutiva de la Asociación de Cantineros de Cuba (ACC), dijo a la prensa que el hijo de «Constante», como lo llamaban los amigos que le conocían, llevó a Cuba las cenizas de su madre, Amparo Meilán para depositarlas en el panteón familiar en el Cementerio de Colón, en la capital de la Isla.

Directivos de la ACC recibieron al hijo de Ribalaigua Vert e intercambiaron con la familia, además se han unido al equipo de filmación del documental, que se rueda en varios lugares de La Habana desde mediados de esta semana.


Los españoles David Barba Serra y Montserrat Sala Egea están a cargo de la producción audiovisual.

A Bilalaigua Meilán le fue entregada la condición de Miembro Honorario por la Asociación de Cantineros de Cuba, y el presidente de la ACC, José Rafa Melém recibió de manos del catalán una imagen de su padre.

A los 26 años de edad Ribalaigua Vert (1888-1952) comenzó a trabajar en el bar La Florida, y en 1918 se convirtió en dueño del local al adquirirlo de Sala I. Perera, ya bajo su nombre definitivo, Floridita.

El catalán fue el primero que llevó el daiquirí a la licuadora, y creó el daiquirí frapeado, que ha deleitado a muchos foráneos y nacionales.

El Premio Nobel de Literatura (1954) visitó el emblemático bar, y al probar por primera vez el trago le dijo a Constante que estaba bien, pero mejor sin azúcar y con doble ron, y el catalán nombró la bebida Papa Hemingway.

Ribalaigua Vert atendió durante 30 años a turistas, visitantes, artistas, actores y expatriados, creando cocteles artesanales en un momento en que el trabajo con licores no era valorado, sentando bases en la cantina mundial, hasta la actualidad.

Al propietario del Floridita también se le conoció como «el rey de los cocteleros», por crear mezclas famosas como el Presidente (para el presidente cubano Mario García Menocal) el Mary Pickfords, dedicada a esa actriz, entre otros salieron de su ingenio, hasta que falleciera en 1952.

(Con información de Diario de Cuba)