El gobierno cubano puso a la venta colchones y cocinas a residentes de Júcaro, en Ciego de Ávila, sin embargo en Caibarién aún no llegan las donaciones de las que habla la prensa oficial.


Han llegado donaciones a la isla desde América Latina y Eurasia, a esto se suma que en corto tiempo llegarán los 55.8 millones de dólares que ha declarado la ONU, pero para los cubanos que sufrieron la pérdida de sus casas, escuelas y carecen de agua y alimentos, la entrega de donativos que controlan las autoridades es ineficiente.

Aunque medios de prensa estatal en la isla han estado divulgando la llegada de esas donaciones, residentes en Ciego de Ávila y Villa Clara entrevistados por Martí Noticias aseveran que han recibido «muy pocas» y que se las venden «de forma subsidiada».

Uno de los municipios más devastados por Irma resultó ser Júcaro, ya se comenzó la venta “subsidiada” de 200 colchones y 465 cocinas de kerosene, pero eso no es suficiente, expresó en el programa Cuba al Día el periodista independiente, Nilo Alejandro Gutiérrez, residente en Morón.




Durante esta semana también iniciaron la venta de las cocinas de kerosene en Jaruco, pero «esa fue la matazón del siglo de la población, porque todos estaban tratando de comprarlas», afirmó.
En los poblados de Punta Alegre y Bolivia, también destrozados por el huracán se vive una situación deplorable.

El periodista independiente de Morón comentó que no sabe si ya en esos caseríos han estado entregando alguna ayuda.

Sobre los alimentos, en Morón dijo, «se han vendido cajitas con comida a 5 pesos que ayudan en algo».

Alejandro Gutiérrez informó, que el gobierno ha estado «vendiendo carbón a 20 pesos el saco, pero se agotó enseguida, y ahora solo se consigue a 30 pesos con los particulares».

Dado que la información de las donaciones internacionales a los damnificados ha corrido como la pólvora, las autoridades solo dicen que «están evaluando la situación”, pero no dan respuestas de cómo será repartida la ayuda, apuntó el periodista.

A Caibarién, al norte de Villa Clara, no ha llegado ningún tipo de ayuda, o al menos «no ha empezado la entrega a los afectados”, testificó el bloguero Carlos Michael Morales.

Diciendo que el tema de la venta de colchones con «facilidades de pago, alivia muy poco las penas», pues la cantidad es ínfima para un lugar donde no quedó nada.



«Por ahora, los 200 colchones se entregaron a las familias que tienen niños», afirmó.

Una periodista, del diario digital El Invasor, en la provincia de Ciego de Ávila realizó un reportaje en el que muestra la localidad de Júcaro 48 horas después del paso de Irma, y expresa que “era un lodazal fétido más parecido a la antesala del averno que al pueblo de pescadores que siempre fue».

“El mar traicionó a la gente que siempre lo ha querido, y se llevó por delante lo que toda una vida no les alcanzará para reponer”, escribió.

A criterio del bloguero cubano, se necesita de todo, pero no hay respuesta por parte de las autoridades, ni la habrá, y la población se está dando cuenta del «abandono en que los ha dejado el régimen», por eso intentan reconstruir sus casas «como pueden, y con medios propios».

Las personas confían en la solidaridad entre ellos mismos, los pobladores, comparten lo poco que tienen, sin embargo ven como para el área del cayerío Norte, donde están los hoteles estatales, “pasan los catamaranes con personal y materiales de construcción listos para la recuperación del área», una acción que Morales considera de «falta de vergüenza por parte del estado cubano».

(Con información de Martí Noticias)