El hospital Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo, vive una dramática realidad, que pone en tela de juicio, la publicidad que despliega el régimen castrista sobre el sistema de salud cubano.

Una enfermera que pidió anonimato en el centro hospitalario de esa provincia, denuncia a Martí Noticias la precariedad del recinto de salud, donde ella fue trabajadora durante cuatro años.

“Primero cuando llegas a Rayos X, tienen dos batas. ¿Cuántos rayos X se hacen en el día? Cientos…, la misma bata para el paciente que tiene lepra, escabiosis (sarna), VIH, el que no tiene, el que anda sudado o el que tiene mal olor”.

“A veces faltan medicamentos, no es culpa del hospital, ni del médico o el enfermero, a veces no hay sabanas, los pacientes tienen que traer las sabanas de sus casas”, dijo la enfermera.

Según explica la trabajadora de la salud, muchas de las batas en el salón de parto están manchadas, detalla que otras no tienen botones, y las pacientes tienen que andar al descubierto.


“En la misma terapia intermedia, vive lloviendo de gotica en gotica (se refiere a la filtración), eso no es un agua limpia, y no solo en terapia, en las orillas de las salas; y si es cuando llueve ves que el agua anda nadando por los pasillos, eso en pacientes operados; los mismos salones viven contaminados, porque se filtran. Los salones de operaciones no tienen la higiene que tienen que tener, se sabe que ese hospital hay que demolerlo”, acota.

Acerca de las condiciones de trabajo, la enfermera argumenta:

“Le reclaman a los enfermeros, porque tienen que trabajar con guantes, o les pegan una multa, pero cuando llegas a la central, te dicen que no hay para darte 60 pares de guantes», añade.

La entrevistada también declara que las jeringuillas no alcanzan, y que en muchas ocasiones “son de cristal”, muchas se tupen o se explotan en la mano de los enfermeros.

Varios bayameses apoyan las afirmaciones que hizo la enfermera.

Algunos explicaron que la situación de los hospitales en Bayamo es deprimente, y que el estado constructivo, en malas condiciones, también recae en la atención del personal.

“Los médicos tampoco se sienten bien, con la situación que tienen allí”, comenta una mujer interrogada por Martí Noticias.