Un artículo de la prensa oficialista denunció que un inmueble situado en el centro histórico de Cienfuegos, fue declarado en estado de derrumbe en abril del pasado año, y continúa habitado en su segundo nivel por una familia, con una oficina de Havanatur, funcionando en la planta baja.

Según el periódico local 5 de Septiembre, el problema es que el jefe de la oficina de Havanatur, no deja que entren a inspeccionar la construcción porque se necesita la autorización del director de su empresa en la capital cubana.

Las personas que viven en la segunda planta dicen estar aterradas, y se quejan de haber ido varias veces a Vivienda, entidad estatal, en busca de una solución para su caso.

El ingeniero civil Nicolás Soto Ordóñez, de la Empresa de Mantenimiento y Construcción y encargado de dictaminar el estado de la construcción dijo que “mientras unos a otros se echan la culpa, el entrepiso se cae, olvídate, que se cae, entonces los irresponsables van a ser ambas partes. Lástima que las leyes en ese sentido no sean severas, pues negligencias como estas deberían costar caras”.

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De acuerdo al dictamen técnico, “el entresuelo de viga y tablazón cimbra al caminar por encima del segundo nivel, existe una concentración de humedad alrededor del bajante sanitario al cual descargan la cocina y el baño de arriba, y la mayoría de las viguetas presenta un alto nivel de ataque de los agentes xilófagos (insectos) sobre su estructura de madera”.

El documento indica la necesidad de rehabilitar el entresuelo en las áreas dañadas, por el peligro que representa para la vida de los habitantes, y de quienes trabajan en la oficina de Havanatur.

Encima de la oficina estatal, se ubica el apartamento familiar que pertenece a la Dirección Municipal de la Vivienda y es arrendado al Gobierno.

En 2016 los inquilinos se personaron en el departamento de Atención a la Población de Vivienda para notificarles que una columna se había caído.

María Antonia Cobas, técnica de la Vivienda que lleva el caso recuerda que de inmediato intentaron inspeccionar la edificación, pero la oficina de Havanatur no dejó que entraran.

“Alegaban que debía traer una orden firmada por la directora jurídica de ellos en La Habana. No fueron una vez, sino varias veces los rechazos; incluso le di el proyecto de rehabilitación para que lo mandara a la gerencia nacional y todo quedó ahí”, explicó Cobas.

Por su parte, el ingeniero Nicolás Soto argumentó que al ir a “verificar el entrepiso, el gerente de Havanatur me dijo que nadie le revisaba aquello, y no me dio la autorización. A mí me contrata como proyectista la Dirección Municipal de la Vivienda y ni diciéndole eso me deja entrar”.

La presidenta del Consejo Popular Centro Histórico, de Cienfuegos, María Regla Eguizabal Álvarez dijo: “al no dejarlos pasar, ellos me buscan como su representante de Gobierno, con conocimiento de la Ley 91. Vamos todos y sin problemas dejan desmontar el falso techo para el dictamen. Ese día supuestamente todo fluyó bien, pero después supe que tampoco se les permitió el acceso a las compañeras de Planificación Física”.

Sin embargo, los trabajadores de Havanatur culpan a Vivienda de haber empeorado la situación, según el gerente de la sucursal Havanatur Tour & Travel Centro, Salustiano de Jesús Otero Aguilar, “quitaron el techo completo de la casa y a partir de ahí el estado constructivo de nuestras oficinas comenzó a deteriorarse considerablemente”.

“Cada vez que llueve, toda el agua cae directo al piso y se filtra para el resto de la edificación (…) Lo único que exigimos es que vuelvan a poner el techo”, agregó.

“Tengo montado un sistema de protección contra intrusos e incendios, y esos cables están en el falso techo, debemos limitar entonces el acceso a esa área. Toda la bronca fue porque querían meterse en el entrepiso nuestro para demostrar que estaba en malas condiciones y que en cualquier momento se va a caer. Permitir una construcción de esa magnitud significa que nosotros nos debemos ir, y no tengo idea para dónde, el tema es bien complejo. Ellos no han venido por los mecanismos adecuados”, detalló.

Luis Manuel Pileta Lores, jefe del Departamento Técnico de la Dirección Provincial de Vivienda arguye que “si no fuera una vivienda del fondo del Estado, el problema del entrepiso, de los materiales, de la grúa, del transporte o la licencia de construcción… lo iba a resolver Havanatur, pero no es así. Estamos hablando de que nosotros vamos a asumir todo, todo literalmente. Solo deben colaborar”.

(Con información de Cubanet)