CEO de Havana Club Internacional Christian Barré, (Imagen tomada de Cubadebate,
Alejandro Alfonso)

La estatal Havana Club ha lanzado oficialmente su edición limitada «Tributo 2019», cada botella se vende por 400 euros, la propaganda reza que tiene un «aroma y sabor equilibrados, con notas dulces de frutas secas, roble muy evolucionado, sabores sutiles de vainillina y frutas secas, especialmente de almendras», reporta Local 10 News.


El CEO de Havana Club International, Christian Barre explica que «es una combinación generacional, una combinación de cualidades».

Se fabricaron solamente 2.500 botellas para ser vendidas en más de 20 países en Europa, América Latina y Asia. De los 2.500, 400 serán vendidos en la Isla comunista.

«Es un homenaje y reafirma la tradición del ron cubano, que el patrimonio cultural (…) es real y está vivo», expresó Asbel Morales, Maestro del Ron Havana Club.

Morales es uno de los ocho maestros en Cuba, quienes son vistos como los guardianes de la tradición del ron cubano.


«Tributo es una joya» , comentó la primera y única maestra femenina, Salome Aleman, quien participó activamente en el proceso de desarrollo.

Corresponsales de Local 10 News en La Habana preguntaron al directivo sobre los efectos que podría tener la entrada en vigor del Título III de la Ley Helms-Burt en Havana Club.

«Estamos seguros de cómo hemos organizado la compañía», contestó Barre.

A mediados de enero, el Gobierno estadounidense envió una señal de que está sopesando lo que podría convertirse en el endurecimiento más grave del embargo comercial de Estados Unidos a Cuba en más de dos décadas, una medida que podría desencadenar una serie de demandas contra empresas extranjeras que han invertido en el país caribeño.

Una ley de 1996 conocida como la Ley Helms-Burton otorga a los estadounidenses el derecho a demandar a las empresas que se benefician de las propiedades confiscadas por el gobierno de Cuba después de la llegada de Fidel Castro al poder en 1959.

Eso podría potencialmente permitir cientos de demandas contra corporaciones de todo el mundo, desde compañías españolas que dirigen hoteles cubanos hasta firmas chinas y turcas que están renovando puertos cubanos.

Cada presidente de EEUU desde Bill Clinton ha suspendido la cláusula clave, conocida como Título III, con la administración Trump todo podría cambiar.

«No anticipamos riesgos importantes», dijo Barre, quien agregó que «el desarrollo de la marca internacional es sólido y una posible activación del Título III no creemos que pueda afectar a la marca».