Habla la adolescente de 17 años que estuvo encarcelada por varios días tras las protestas del 11J/Imágenes tomadas de redes y CubaNet/Captura de pantalla

En conversación con el medio independiente CubaNet, la adolescente cubana Gabriela Zequeira Hernández, contó lo que vivió durante su estancia en la cárcel por protestar pacíficamente el pasado 11 de julio en La Habana.

Según la estudiante de 17 años, ese domingo ella regresaba a su casa porque había ido a la peluquería, y al ver la manifestación se quedó impactada y quiso acercarse.


No había caminado muchas cuadras cuando Gabriela fue detenida por boinas negras y agentes de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), la adolescente reveló que la agredieron, la «zarandearon», y la metieron dentro de la patrulla de una manera violenta.

Ella preguntó dentro del carro patrullero el motivo de su arresto, y le dijeron que por haberse manifestado contra su revolución.

Gabriela dice que ese día marcó su vida para siempre, la llevaron para la unidad policial de La Oncena en San Miguel del Padrón, y vio a una madre que la subieron a la fuerza en un camión porque estaba buscando a su hijo.

«A su hijo le cayeron a golpes, y había otra muchacha, una mujer que estaba con su hija, que tenía mi edad, esa era la menor, la mayor (de sus hijas), estaba en un hospital, y ella no sabía nada de su hija», reveló.


El lunes por la mañana, en el calabozo de La Oncena le mintieron y le dijeron se iba para su casa, porque su mamá estaba afuera esperándola, para supuestamente golpearla por ser «tan contrarrevolucionaria».

Zequeira Hernández dijo que su madre en realidad supo su paradero, dos o tres días después, cuando ella estaba en 100 y Aldabó.

La adolescente explicó la desnudaron, y la maltrataron, haciendo caso omiso a sus pedidos de hablar con su madre, y pese a que ella argumentara en varias ocasiones que era menor de edad, y no podía estar allí presa.

Gabriela ahora está en reclusión domiciliaria, tras haber sido condenada a 8 meses de cárcel sin ninguna causa que lo justifique, y luego liberada a última hora por la presión dentro de la Isla, y de la comunidad internacional sobre su caso, y por el de decenas de jóvenes cubanos que actualmente se encuentran detenidos por haberse manifestado pacíficamente.