El embate del huracán Irma dejó a muchos residentes de La Habana sin un lugar al que regresar, un problema al que probablemente tendrán que enfrentarse solos puesto que el gobierno de Cuba no cuenta con los medios necesarios para asumirlo.


Según informa Reuters, la mayoría de las muertes ocurridas en la capital responden a los derrumbes que han ocurrido por las penetraciones del mar que causaron grandes humedades en las paredes de ladrillo y hormigón de los edificios.

“Ahora cuando salga el sol, ahí es cuando las cosas realmente empezarán a desmoronarse en La Habana”, dijo Berta Rodríguez, de 71 años, cuyo techo está en malas condiciones y sufre de bronquitis crónica.

Aunque se está trabajando en la reconstrucción de los techos y en dos albergues que se habilitarán para múltiples familias, el déficit de vivienda en el país supera con creces la demanda que existe, que aumentó con los casi 1200 edificios que se derrumbaron tras el paso de Irma.

Muchos residentes que se han quejado también han dejado claro que no buscan crear tensión política en el país, que solo quieren una solución para sus problemas, y exigen que el Gobierno los apoye.


“Amo a mi país. No estoy buscando problemas políticos, estoy buscando una solución a la cuestión de la vivienda”, apuntó un residente que cuenta con pasaporte español pero prefiere vivir en Cuba.