Habaneras se plantan en el medio de la vía pública con sus refrigeradores, protestando por el «hambre y la miseria» que se vive en Cuba/Imagen tomada de redes sociales

Un grupo de mujeres cubanas, vecinas de la barriada del Cerro, en La Habana, salieron a protestar al medio de la vía pública, bloqueando el tráfico con sus refrigeradores, ayer lunes 28 de junio en la tarde.

Según el periodista Mario J. Pentón, reportero de El Nuevo Herald, quien publicó en sus redes imágenes de la manifestación, la protesta es por la «miseria y el hambre» que se está viviendo en toda la Isla.


Inmediatamente se reportó un amplio despliegue policial en la zona, hay que tener en cuenta esta espontánea movilización ocurrió en el Cerro, pese a las fuertes lluvias que han dejado severas inundaciones en la capital.

«Lluvia real, lluvia de represión, lluvia de pobreza y lluvia de los Hamlet, los Esteban y los más de 170 presos políticos. Se está inundando Cuba de dolor, de angustia, y de rabia», escribió el poeta y activista Manuel D La Cruz en redes sociales.

«Mi respeto para estas dos mujeres que NO estaban haciendo un performance, pero el simbolismo hoy en la salida de ellas a la Calzada del Cerro fue magistral. Cuba está saliendo a la calle, no por indicación de nadie, ni pago de alguna CIA o alguna NED. Sale porque se ahoga, porque se le derrumba la esperanza; sale a parar el tiempo y a exigir un cambio», concluyó.

En otras imágenes compartidas por el sacerdote cubano Lester Rafael Zayas Díaz, se ve a unos cuantos hombres que sacaron un juego de sala para la calle y lo usaron para detener el tránsito también.


Sin embargo, Zayas Díaz le dedicó el post a las féminas cubanas, expresando lo siguiente:

«Las mujeres son las protagonistas de esta hora. Qué orgullo siento por ustedes cubanísimas herederas de lo mejor de este pueblo. Son ustedes las valientes, las artífices del milagro del plato en la mesa, las que no callan ante el dolor ajeno».

«Las calles de mi tierra les ha visto pelear como leonas por el bien de la patria. Son ustedes las que trabajando hasta sangrar por la libertad y la justicia de este pueblo. Son ustedes también las que llenan los templos cerrados de plegarias y oraciones sin miedo a la Covid ni a las multas porque saben que Dios es más grande y no nos falta», sostuvo.

«A ustedes mi respeto, mi oración, mi orgullo», puntualizó.