Los cubanos están exentos de visado para viajar a Guyana, y en los últimos dos años esa colonia británica de unos 750.000 habitantes se ha convertido en un destino principal para los compradores cubanos; también en una importante fuente de ingresos para ese país.


Luego de que EEUU transfiriera a Guyana, las entrevistas de visas para los cubanos, según reporta El Miami Herald, se espera que la visita de los antillanos a esa nación aumente.

Cada comprador cubano que visita Guyana deja alrededor de $2.000 o $3.000 dólares, y esto se suma en la actualidad a los gastos de los solicitantes de visa para Estados Unidos.

Los cubanos van a la capital Georgetown a comprar camisetas baratas, zapatos y otros productos chinos que llevan a la Mayor de las Antillas, y como lo revenden en Cuba pueden pagar sus viajes.

En los últimos meses, entre unos 600 y 700 cubanos llegan semanalmente a comprar, indican funcionarios guyaneses, los isleños pueden quedarse hasta por tres meses, y luego renovar su estatus.


Los típicos compradores se quedan solamente de cuatro a seis días, y gastan entre $ 2.000 y $ 3.000 en una visita, incluyendo compras, alojamiento, comida y otros gastos.

Un cálculo del Gobierno local arroja que los cubanos aportan hasta $ 85 millones anuales a la economía de Guyana, un significativo monto para un país, cuyo presupuesto estatal asciende a apenas a $ 1,300 millones anuales.

El piloto guyanés Gerry Gouveia, cuyo grupo de viajes Roraima ofrece servicios a pasajeros procedentes de Cuba explica: “ningún otro grupo compra como los cubanos en Guyana; ninguno”.

Habrá que añadir entonces los costos de los viajes relacionados a sus citas en el consulado norteamericano en la capital guyanesa, donde los antillanos gastan entre $ 800 y $ 1.200.

Allá tienen que pagar exámenes médicos, alojamiento, comida y traslados aeroportuarios.

Un grupo privado cubano, bajo anonimato, anuncia habitaciones para que las familias compartan que salen en $70 por noche.

Martí Noticias detalla que el reportaje del Herald no habla sobre otro grupo de cubanos, que aprovecha la entrada a ese país sin visa, para convertirse en migrantes y viajar en peligrosas travesías hacia Chile o Uruguay, con el fin de pedir asilo político.

(Con información de Martí Noticias y Miami Herald)