
«La política de la Guardia Costera de Estados Unidos es detectar y responder a las migraciones marítimas peligrosas e ilegales a través de la interceptación de las embarcaciones que supongan un peligro o estén realizando un viaje ilegal» dijo el capitán Brendan McPherson.
Debido a la política de los Estados Unidos de pies secos pies mojados los cubanos que son interceptados en el mar son devueltos a Cuba bajo el convenio migratorio entre la isla y los Estados Unidos mientras que los que pisan tierra se les deja permanecer en el país.





