
La Guardia Costera de Estados Unidos (USCG) repatrió a 27 migrantes cubanos luego de rescatarlos en el canal de Yucatán, donde la embarcación de madera en la que viajaban se encontraba en peligro inminente de hundirse, según informó la agencia en un comunicado oficial.
El operativo comenzó el pasado jueves, cuando la tripulación del guardacostas Raymond Evans detectó una embarcación sin luces navegando en esa zona del Caribe y notificó de inmediato a los operadores del Sector Key West.
Al acercarse al lugar, los guardacostas comprobaron que la embarcación hacía agua, no contaba con combustible ni agua potable y representaba un grave riesgo para las 27 personas que viajaban a bordo.
Los migrantes fueron evacuados y trasladados inicialmente al guardacostas Raymond Evans, donde recibieron atención básica y fueron sometidos al proceso de identificación correspondiente. Posteriormente fueron transferidos al guardacostas Winslow Griesser, encargado de llevar a cabo la repatriación hacia Cuba.
Condiciones extremas durante el rescate
La Guardia Costera explicó que, una vez a bordo de una de sus embarcaciones, los migrantes reciben alimentos, agua, alojamiento temporal y atención médica básica mientras se determina su situación.
El teniente comandante Luis García, oficial de enlace de la Guardia Costera en Cuba, reiteró el peligro que representan este tipo de travesías.
«Intentar migrar ilegalmente por mar en embarcaciones sobrecargadas e inadecuadas para navegar es extremadamente peligroso y pone vidas en riesgo innecesario», afirmó.
Asimismo, recordó que la Guardia Costera mantiene una presencia permanente en las aguas cercanas a Estados Unidos para detectar y prevenir los intentos de migración marítima irregular.
Imágenes muestran el estado de la embarcación
Las fotografías difundidas por la USCG Southeast muestran una operación nocturna en alta mar y una embarcación de madera visiblemente deteriorada, con agua en su interior y pertenencias de los ocupantes esparcidas por toda la cubierta, reflejando las precarias condiciones en las que realizaban la travesía.
El rescate forma parte de la Operación Vigilant Sentry, un programa del Homeland Security Task Force–Southeast (HSTF-SE) que coordina recursos marítimos, terrestres y aéreos para combatir la migración irregular hacia territorio estadounidense.
Continúan las deportaciones de cubanos
El rescate ocurre pocos días después de que Estados Unidos deportara a otros 96 ciudadanos cubanos en un vuelo con destino a La Habana, elevando a 740 el total de cubanos retornados a la isla durante los primeros seis meses de 2026 mediante 25 operaciones realizadas desde distintos países.
Las cifras reflejan el endurecimiento de la política migratoria estadounidense. Durante el segundo mandato del presidente Donald Trump, el ritmo de deportaciones de ciudadanos cubanos ha aumentado significativamente.
En apenas 18 meses se han realizado 18 vuelos directos hacia La Habana con un total de 2,164 deportados, más del doble de los 978 cubanos repatriados durante toda la administración de Joe Biden entre abril de 2023 y diciembre de 2024.
Además, los arrestos de migrantes cubanos por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) aumentaron un 463 % entre finales de 2024 y comienzos de 2026, reflejando un incremento en las acciones de control migratorio.
Una ruta cada vez más peligrosa
El canal de Yucatán, que separa la península mexicana de Cuba, continúa siendo una de las rutas marítimas utilizadas por quienes intentan llegar a Estados Unidos en embarcaciones improvisadas. Sin embargo, las fuertes corrientes, las largas distancias y la falta de condiciones adecuadas convierten esta travesía en una de las más peligrosas del Caribe.
De acuerdo con datos del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos y del Ministerio del Interior de Cuba, recopilados por el medio Café Fuerte, desde la reanudación de los vuelos de deportación en abril de 2023 han sido devueltos a la isla 3,142 migrantes cubanos en 39 operaciones aéreas.
El nuevo rescate pone nuevamente de manifiesto los riesgos que enfrentan quienes intentan abandonar Cuba por vía marítima y el incremento de las operaciones de interdicción y deportación implementadas por las autoridades estadounidenses.





