Violencia de género en Cuba 

Granma se sitúa entre los cinco primeros territorios cubanos que padecen el fenómeno de la violencia de género, dio a conocer la jefa del  Departamento de Protección de la Familia en la Fiscalía Provincial, Ada Marín en el panel que se llevó a cabo en el Hotel Sierra Maestra de Bayamo, el pasado 7 de diciembre, reporta Diario de Cuba. 


Juristas locales afirmaron que actualmente los procesos penales en la provincia, están vinculados principalmente a la naturalización de la violencia sobre la mujer, y los problemas asociados. 

Marín dio a conocer el aumento de las denuncias por algún tipo de violencia hacia mujeres, en el último año, y según datos se han reportado 30 casos este 2018 en la provincia oriental. 

«Comparado con los 9.000 casos penales que ocurren en un año, las cifras no son significativas, pero siempre es importante luchar contra cualquier acto de violencia», sostuvo la experta. 

Especialistas de la Fiscalía Provincial, de Medicina Legal y académicos de varias instituciones plantearon la importancia de percibir la violencia de género como un fenómeno que debe solucionarse de forma multisectorial. 

En muchos casos las sanciones que se imponen no son lo suficientemente rigurosas, agregó la analista. 


De ahí que a menudo las mujeres opten por no denunciar la situación, y vivan un proceso de victimización. 

La legislación cubana no permite proceder con total especificidad,  resaltó Marín, poniendo énfasis en los casos de violencia psicológica, y actos físicos o acoso de difícil comprobación. 

Las localidades más afectadas son las zonas rurales, indicaron otras profesionales, las víctimas mayormente tienen temor a denunciar su situación por miedo a represalias sociales. 

La dependencia económica de las mujeres también es un factor clave, que les impide el empoderamiento. 

«Muchas de estas mujeres viven en condiciones de hacinamiento, con bajos recursos económicos y una evidente dependencia del hombre. Estas condicionantes influyen en que denuncien o no el maltrato», expuso 
Mariyoleidis Lominchar, psicóloga del Departamento de Medicina Legal de Bayamo.