El gobierno de Estados Unidos declaró que falta mucho trabajo para reparar las maltrechas relaciones con Rusia, al tiempo que Moscú reiteraba su exigencia de que se le devuelvan dos instalaciones diplomáticas confiscadas.


El lunes tuvo lugar una ronda de diálogo de alto nivel, la sesión duró dos horas y media y la presidieron el subsecretario de Estado Tom Shannon y el viceministro de relaciones exteriores de Rusia, Serguei Ryabkov.

El Departamento de Estado manifestó en un comunicado que se trató de un encuentro “difícil, franco y deliberado” y que ambas partes expresaron su compromiso con tratar de dirimir las diferencias. Sin embargo, el comunicado aclaró que no lograron avances sustanciales.

«Estados Unidos y Rusia buscan una solución a largo plazo para una serie de temas de interés bilateral que han tensado las relaciones», dijo el comunicado.

“En el diálogo se hizo evidente la buena voluntad, pero queda claro que falta trabajo por hacer”, añadió.


La reunión buscaba resolver las diferencias que han entorpecido la colaboración en temas de importancia mundial, como los conflictos en Siria y en Ucrania.

Ryabkov dijo a la agencia de noticias rusa Tass que él y Shannon habían presentado propuestas para llegar a una solución, pero que “sería exagerado decir que estamos a punto de llegar a una solución sobre esta situación”.

(Con información de el Nuevo Herald)