
Una corte de apelaciones dejó sin efecto el bloqueo judicial contra la ley estatal. Los adolescentes de 14 y 15 años necesitarán autorización de sus padres para tener cuentas en las plataformas alcanzadas por la norma.
Florida obtuvo una victoria judicial en su intento de limitar el acceso de niños y adolescentes a determinadas redes sociales. Un panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones del Undécimo Circuito revocó el miércoles 14 de octubre la medida cautelar contra la legislación estatal, permitiendo su aplicación mientras continúa la disputa en los tribunales.
La decisión tiene consecuencias para las familias: la ley prohíbe las cuentas de menores de 14 años en los servicios comprendidos por sus disposiciones y exige consentimiento parental para los usuarios de 14 y 15 años. Sin embargo, el fallo no representa una resolución definitiva sobre la constitucionalidad de la norma.
La legislación, conocida como HB 3 y firmada por el gobernador Ron DeSantis en 2024, coloca en el centro del debate la protección de los menores frente al uso intensivo de las plataformas y los límites que el Gobierno puede imponer a la expresión en internet.
Qué establece la ley para cada edad
La norma distingue entre dos grupos. Para los menores de 14 años, las plataformas reguladas deben impedir la apertura de cuentas y cerrar las existentes conforme al procedimiento legal. La autorización de los padres no constituye una excepción para ese grupo.
En el caso de los adolescentes de 14 y 15 años, sí se permite mantener una cuenta cuando un padre o tutor otorga su consentimiento. Las empresas deben cancelar las cuentas que incumplan ese requisito y ofrecer un plazo de 90 días para impugnar la cancelación.
Las restricciones no abarcan automáticamente todas las redes
El alcance de HB 3 depende de las características del servicio. La definición legal combina varios criterios: contenido compartido por usuarios, algoritmos que seleccionan publicaciones, determinados niveles de uso entre menores y funciones consideradas adictivas.
Entre esas funciones figuran el desplazamiento infinito, la reproducción automática de videos, las notificaciones y las transmisiones en directo.
La legislación excluye los servicios cuya función exclusiva sea el correo electrónico o la mensajería directa entre destinatarios específicos, sin publicaciones visibles para otros usuarios. Por ello, no equivale a una prohibición general de internet para los menores.
Por qué la corte levantó el bloqueo
El tribunal reconoció que las restricciones involucran derechos protegidos por la Primera Enmienda, pero consideró probable que superen el examen constitucional aplicable.
Su razonamiento se apoya en que la ley busca regular características de funcionamiento de las plataformas, sin seleccionar qué opiniones o temas pueden difundirse. El panel también entendió que proteger a los menores de la adicción a las redes sociales constituye un interés estatal importante.
Con ese análisis preliminar, los jueces dejaron sin efecto la cautelar y devolvieron el expediente al tribunal de distrito para que continúe el proceso. La conclusión favorece a Florida en esta etapa, aunque el litigio permanece abierto.
Las empresas tecnológicas mantienen su oposición
La impugnación fue presentada por NetChoice y la Asociación de la Industria de Computación y Comunicaciones, organizaciones que sostienen que las restricciones afectan la libertad de expresión de las plataformas y sus usuarios.
Tras conocerse la decisión, NetChoice manifestó su desacuerdo y señaló que evalúa sus opciones legales. La organización también defendió que los padres mantengan la capacidad de decidir sobre la actividad digital de sus hijos.
Una disputa que ya había permitido aplicar la norma temporalmente
El fallo llega después de varios cambios judiciales. Aunque un juez federal bloqueó la ley en 2025, el tribunal de apelaciones suspendió posteriormente aquella cautelar mientras estudiaba el recurso. Esa actuación ya había permitido temporalmente su ejecución.
La resolución de este miércoles refuerza la posición del estado al eliminar el bloqueo examinado en la apelación. Para las familias de Florida, la distinción central sigue siendo la edad del menor y si la plataforma cumple los criterios de la ley, mientras la batalla sobre su validez continúa en los tribunales.





