
Bacardí sufrió este martes una nueva derrota judicial en la prolongada batalla por los derechos de la marca Havana Club en Estados Unidos, después de que un tribunal federal de apelaciones confirmara que la empresa estatal cubana Cubaexport puede conservar el registro de la reconocida marca de ron en territorio estadounidense.
La decisión, emitida por el Tribunal de Apelaciones del Cuarto Circuito, ratifica un fallo previo que rechazó los argumentos de Bacardí y mantiene vigente la renovación de la marca realizada por Cubaexport en 2016.
El caso representa uno de los litigios más emblemáticos relacionados con propiedades confiscadas por el régimen cubano tras la llegada de Fidel Castro al poder y mantiene viva una disputa que se extiende por más de seis décadas.
Bacardí había argumentado que Cubaexport perdió el derecho sobre la marca cuando la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) negó en su momento la licencia necesaria para renovar el registro. Sin embargo, los jueces concluyeron que la situación cambió cuando la OFAC autorizó posteriormente la operación durante los últimos meses de la administración de Barack Obama.
Según el tribunal, esa autorización eliminó el obstáculo legal que impedía validar la renovación de la marca, permitiendo que el proceso se realizara conforme a la ley estadounidense.
La marca Havana Club tiene una historia estrechamente vinculada a Cuba. Fue creada en 1934 por la empresa José Arechabala S.A., fundada en Cárdenas, Matanzas. Tras las confiscaciones realizadas por el gobierno revolucionario, la familia Arechabala perdió el control de sus activos.
Décadas después, Cubaexport registró la marca en Estados Unidos y posteriormente se asoció con la empresa francesa Pernod Ricard para comercializar Havana Club a nivel internacional.
Por su parte, Bacardí, cuyos propietarios abandonaron Cuba tras las confiscaciones, adquirió los derechos de la familia Arechabala y ha sostenido durante años que la marca original fue expropiada ilegalmente por el régimen cubano.
Aunque la decisión judicial supone una victoria para Cubaexport, el conflicto legal está lejos de terminar.
El fallo llega además en un contexto político diferente. A finales de 2024 fue aprobada en Estados Unidos la denominada «Ley Bacardí», una legislación diseñada para impedir que tribunales y agencias federales reconozcan derechos sobre marcas y propiedades confiscadas por el régimen cubano después de 1959.
Sin embargo, los magistrados determinaron que esa legislación no era aplicable en este caso, ya que la controversia gira en torno a una renovación realizada en 2016, varios años antes de la entrada en vigor de la norma.
Actualmente, Havana Club se comercializa en más de 120 países a través de la alianza entre Cubaexport y Pernod Ricard, mientras que el mercado estadounidense continúa siendo uno de los principales escenarios de una disputa que enfrenta reclamaciones históricas, intereses comerciales multimillonarios y las consecuencias aún vigentes de las confiscaciones realizadas por la dictadura cubana.





