Ex espía cubano Gerardo Hernández alardea de la paella que le regaló a su esposa por su cumpleaños (Imágenes tomadas de redes sociales)

Una nueva publicación en redes sociales del ex espía cubano Gerardo Hernández, es una prueba más de que la realidad de la élite gobernante en la Isla, nada tiene que ver con la cotidianidad de los cubanos de a pie, haciendo colas constantes para comprar los productos más básicos, por el creciente desabastecimiento.


El ex miembro de la Red Avispa publicó la imagen de una espectacular paella, que regaló a su esposa Adriana Pérez, este fin de semana, por su cumpleaños.

La foto como muchas otras que ha publicado Hernández en sus redes sociales, muestra como él y su familia están totalmente ajenos a las carencias del pueblo.

«Algo especial pa’ ella en su cumpleaños: Paella! Felicidades amor! Y muchas gracias por todo lo vivido», escribió el ex espía junto a la imagen.

La paella es un plato inalcanzable para el pueblo en el país comunista, por lo caro que resultan muchos de sus ingredientes, como camarón, langosta, almejas y otros.


La pareja y sus hijos Gema, Ámbar y Gerardito se mueven constantemente por el interior de la Isla, ya sea para actos políticos o para vacacionar en destinos turísticos, esta última opción prohibitiva para la gran mayoría de los cubanos.

Gerardo Hernández detenido en 1998 en EEUU por su labor de espionaje, junto a los otros enviados del régimen de La Habana, Antonio Guerrero, Ramón Labañino, Fernando González y René González, estuvo preso 16 años en territorio estadounidense, y fue enviado de regreso a la Isla, al igual que los otros espías, luego de las negociaciones entre Barack Obama y Raúl Castro.

Estos cinco cubanos que el Gobierno de la Isla calificó como «héroes», estuvieron vinculados al derribo de las avionetas de Hermanos al Rescate en 1996, acto que acabó con la vida de tres pilotos estadounidenses de origen cubano, Carlos Costa, Mario de la Peña y Armando Alejandre Jr., y el residente cubano, Pablo Morales.

Hermanos al Rescate se fundó con el propósito de auxiliar a los cubanos que emprendían travesía en balsas hacia Estados Unidos durante los duros años ’90 del llamado Período Especial.